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620. La tierra tiembla entre valientes.

620.    La tierra tiembla entre valientes.

Jorge estudió Ingeniería de la Edificación en la Universidad de Sevilla y después lo completó con dos másteres.
Empezó su vida laboral en Ferrovial donde rápidamente ascendió.
Pero su espíritu emprendedor le llevaría a un nuevo proyecto:
·        “Taste of América”.
Este emprendedor malagueño, solo dos años después, fue nombrado director general de estas operaciones en España y Marruecos.
Su carrera ha sido un éxito absoluto:
·        Y la suerte ha venido acompañada, como suele ser casi siempre, del esfuerzo y del buen hacer.
Desempeñó esta tarea hasta que desde México le llego una oferta tentadora, sería jefe del proyecto de expansión de Inditex allí:
·        Y fiel a su espíritu aventurero y audaz decidió aceptar el reto.
En marzo de 2015 Jorge llegó a la capital mexicana, aunque tuvo que dejar atrás a su querida novia Irene. Pero en enero de 2016 llegó el momento del reencuentro definitivo:
·        Irene viajaba a México, y los grandes rascacielos, los vendedores ambulantes y el intenso tráfico dan la bienvenida a esta novia bella y apasionada.
La vida en la capital mexicana suele resultar apasionante para personas aventureras y viajeras como esta pareja andaluza.
A los pocos meses Irene, con un nutrido currículum profesional, encontró trabajo como jefa de Recursos Humanos en el grupo empresarial Maritimex, con sede también en la capital mexicana.
La vida continuó felizmente para esta pareja de “tórtolos”  españoles en las exuberantes, atrayentes y legendarias tierras mexicanas.
Pero nadie podía vaticinar el trágico desenlace.
Cumplían ahora 15 meses viviendo en un país acostumbrado a sufrir el envite de la naturaleza.
El 7 de septiembre llegó el primer aviso, México sufrió el mayor terremoto en sus últimos 100 años y aunque la capital vivió una fuerte sacudida, la peor parte se la llevaron las regiones de Chiapas y Oaxaca con más de 100 muertos:
·        Para esta pareja, esta fue la primera experiencia fuerte con un temblor, aunque afortunadamente solo quedara en un susto.
Once días después, vino lo peor, un temblor de 7,1 grados que aplastó la capital.
En un ejemplo de valentía, e infinita solidaridad, Jorge decidió tomar al pie de la letra su condición de capitán de la empresa y fue el último en abandonar el barco:
·        “Quiso desalojar antes a todos sus empleados”.
Nos dice su hermano mayor Alejandro.
Esta decisión le impidió escapar a tiempo del desplome y quedó atrapado entre los escombros junto a su compañera Lizzet.
Todos contienen ahora la respiración mientras los equipos de rescate buscan el modo de sacar a Jorge con vida.
El terremoto que conmocionó a México el miércoles acabo con la vida de casi 300 personas:
·        Jorge quedó tristemente atrapado entre los escombros de la oficina que dirigía en el número 286 de la Avenida Álvaro Obregón.
Su espíritu generoso y audaz, su espíritu emprendedor, su apasionante personalidad aventurera, su valentía e infinita solidaridad, su capacidad de esfuerzo y de buen hacer lo han llevado al portento de esta infinita heroicidad: dar la vida en el cumplimiento del deber.
Gracias Jorge: tu ejemplo, cualquiera que sea el final, es un ejemplo que te honra y que nos llena de satisfacción.
Que Dios premie con infinitud el sublime mérito de tu gran acción.


Publicado en Forumlibertas.com  Opinión   29 de septiembre de 2017

Publicada en DIARIO DE ÁVILA Digital   2 de octubre de 2017


533. A ti, que dices que quieres.

533.  A ti, que dices que quieres.

En Camino, un libro escrito por San Josemaría, hay un punto, el 316, que dice así:
·        “Me dices que sí, que quieres. Bien, pero ¿quieres como un avaro quiere su oro, como una madre quiere a su hijo, como un ambicioso quiere los honores o como un pobrecito sensual su placer? ¿No? Entonces no quieres”.
En muchas ocasiones nosotros decimos:
·        Que queremos hacer las cosas bien.
·        Que estamos deseosos de hacer cosas buenas.
·        Que queremos mejorar.
·        Que queremos seguir el ejemplo de los Santos.
También, en muchos casos:
·        Queremos ser personas con ideales nobles.
·        Queremos ser honestos.
·        Queremos ser padres o madres ejemplares.
·        Queremos vivir la laboriosidad.
·        Queremos ayudar a los demás.
·        Queremos llevar una vida religiosa íntegra …
Pero la cuestión principal está: en cómo queremos, o si realmente queremos, o si queremos con todas nuestras fuerzas: dejándonos la piel, si ello fuera necesario.
En muchas ocasiones, poco querer es el nuestro:
·        Cuando todo se desvanece por cualquier minucia.
·        Cuando cualquier obstáculo acaba siendo una dificultad insuperable.
·        Cuando por cualquier motivo abandonamos la tarea.
·        Cuando somos derrotados con bastante facilidad.  
·        Y cuando, en demasiadas ocasiones: tantas y tantas, todo se queda en nada.
Se ve claramente:
·        Que no queremos con la pertinaz audacia del avaro que quiere su botín: de oro, de dinero o de riquezas.
·        Ni tampoco queremos como el lujurioso que quiere vivir envuelto en la sobreabundancia de los placeres mundanos.
·        Ni como el ladrón que anhela exhausto su codiciada mercancía.
Ante esta realidad, que nos sucede a muchas personas, hemos de preguntas con sinceridad: queremos o no queremos, estamos dispuestos o no estamos dispuestos:
·        Pues en muchas ocasiones es posible que todo sean fuegos fugaces que al final se quedan en nada.
Todo esto podría ser una llamada clara de atención para que nuestra lucha por conseguir objetivos grandes sea eficaz y no se quede siempre en deseos irrealizados que nos llenan el alma: de desolación, de tristeza y en cierta manera de amargura.
Para esto una buena receta:
“Dios y audacia”.
Dios, valentía, generosidad, constancia, decisión y amor”.



Publicada en Diario JAÉN    28 de septiembre de 2017

526. La mala educación.

526.  La mala educación.

Me quiero referir ahora concretamente a la mala educación en la familia.
La mala educación que es ya en sí mismo un problema, pero que en la familia, como en otra cualquier institución o colectivo, crea diversos y serios problemas adyacentes:
Por lo tanto es bueno que toda persona reciba una adecuada formación, para que la mala educación no haga que se convierta en un lodazal inmundo o en una cloaca social.
Hay muchos lugares en donde, por desgracia, se respira el aire impuro de esta lacra social.
Hay un dicho popular, que como tal dicho dice:
“En donde hay confianza da asco”.
Ciertamente no sé si siempre es así, pero en muchos casos sí, y ocasiona situaciones y ambientes desagradables  en donde la convivencia es especialmente difícil.
Por lo tanto hay que atacar de lleno esa “confianza” tan peculiar que origina una mala educación desmedida.
No todo vale en las relaciones personales y familiares:
No todo está permitido en la relación entre los hermanos, ni en la relación entre padres, madres e hijos.
El punto primero es que en todo entorno familiar debe de haber un exquisito respeto:
Hay que aprender a respetarse.
Los padres y las madres tienen que respetar a los hijos y muchas veces no se hace adecuadamente.
De este respeto mutuo surgirá  la educación y el aprendizaje por parte de los hijos de esta virtud o valor educativo y de todo un mundo de valores fascinantes.
La familia ha de ser la primera escuela de formación integral de la persona:
Lo que los niños, desde muy pequeños, no aprenden en su casa, no lo aprenderán nunca, y si lo aprenden no será con la misma naturalidad y autenticidad.
En el hogar la comunicación ha de ser delicada, con cariño y afecto.
Huir de las voces, de los malos modales, de la agresividad verbal y de conductas, del desprecio mutuo, de la arrogancia, de la mentira. …
Tampoco podemos estar todo el día quejándonos o protestando de todo:
En ocasiones en los hogares se crea mal ambiente, por cuestiones a veces sin importancia, pero que dan lugar a un ambiente tenso y desapacible en donde prolifera la ansiedad o el nerviosismo.
En estos ambientes un tanto caldeados no hay comprensión, tampoco acuerdos, ni puestas en común y esto origina una convivencia un tanto anárquica que en muchas ocasiones acabará en:
Discordias y en salidas de tono.
Asimismo en bajos resultados académicos o profesionales.
Y en posibles comportamientos, fuera del hogar, inadecuados e incluso inaceptables:
·        Drogas, alcohol, bandas peligrosas, delincuencia…
Todo este caos originará que la educación de los hijos sea inexistente o pésima con las negativas consecuencias que ello trae consigo.
Por lo tanto aprendamos el lenguaje de la amabilidad, de la cordura, de la sencillez:
Utilicemos el lenguaje de la ternura y del diálogo afable y cordial.
Y huyamos de la insociable y rastrera basura dialéctica.
Huyamos del lenguaje del insulto y del desprecio.
Y  huyamos del lenguaje soez y mezquino.

Publicada en DIARIO DE ÁVILA Digital   15 de agosto de 2017

Publicada en Diario JAÉN    19 de agosto de 2017


Publicada en Diario Hispanidad. Digital  13 de septiembre de 2017

525. La escalada del noviazgo.

525.    La escalada del noviazgo.

En muchas ocasiones los noviazgos tienen poca estabilidad y poca profundidad, y debido a esto no se trata en ellos  los futuros temas importantes del matrimonio, dando esto lugar a que el hogar venidero se estructure sobre aguas pantanosas y situaciones borrascosas y tormentosas.
En muchas ocasiones  intereses ajenos y diversos, absorben y dejan en un segundo plano cuestiones prioritarias de ese futuro matrimonio.
En otras ocasiones el verdadero amor, elemento prioritario, está ausente y esta ausencia origina la falta de pilares sólidos.
Y en muchas ocasiones construimos el hogar sobre sentimientos pasajeros, sobre emociones, sobre la pasión amorosa, sobre fugacidades espontaneas, y no sobre el auténtico amor y sobre las virtudes y valores que lo hacen consistente.
La relación matrimonial exige tiempo, sacrificio, entrega, disponibilidad, capacidad de dar, apertura a la vida …
Cuando esta consistencia falta puede que pronto empiecen los problemas.
Y pronto comiencen a aparecer:
·        Las voces, las salidas de tono, los insultos, los reproches, las desconfianzas, los malos modos, las quejas.
Y si habitualmente:
·        Hay falta de cariño.
Si huye uno del otro para no discutir.
Si hay terquedad en los modales, aun en los más íntimos.
Si no se palpa la hermosa belleza de la cálida vida de hogar.
Si nuestros hijos se quejan habitualmente de nuestro mal rollo y están hartos de nosotros.
Si en el hogar nadie se entiende y todo es una guerra sin cuartel.
Hay que poner remedio efectivo.
Pues si no sabemos frenar estas situaciones, se llegará a convertir todo esto en un dramático caos que si no se soluciona acabaría con el maravilloso castillo matrimonial.
A estas situaciones difíciles hay que enfrentarse con valentía.
No vale tirar egoístamente todo por la borda a la primera, como muchos hacen y pretenden, y como muchas instituciones desgraciadamente fomentan.
Hay, y se pueden buscar soluciones.
En estos casos, los afectados, tienen que movilizarse, con dolor pero con optimismo, y buscar la ayuda de expertos, orientadores familiares que puedan buscar las soluciones adecuadas, sin derrotismos, pero ahondando en la realidad.
También los matrimonios deben de acostumbrarse, con honestidad y lealtad, a pedirse perdón entre ellos, cuando se haya metido la pata; para de esta manera limar muchas asperezas y evitar muchas rencillas.
Hay que buscar también una, fuerte y dinámica, empatía mutua que de cohesión a la vida matrimonial y ayude a buscar soluciones en momentos más críticos.
En estos tiempos, y momentos, hay que fomentar mucho la comprensión y el entendimiento entre los miembros de la familia huyendo de las actitudes dictatoriales y de la falta de acuerdos.
En muchas ocasiones si no damos el brazo a torcer podría faltar un proyecto común de familia y se llegaría a la ausencia total del diálogo.
Y para terminar, un consejo, buscar como modelo a Jesucristo: su vida, su amor, su verdad, su tierna dulzura, su trato amable, su mensaje, su ejemplo, su sentido del sacrificio, su humana sabiduría; su divinidad.

Publicada en DIARIO DE ÁVILA Digital   16 de agosto de 2017

Publicada en Diario JAÉN    18 de agosto de 2017





524. Los bobos también presumen.

524.   Los bobos también presumen.

Vemos que hay gente que, quizás siendo normalmente poca cosa en la vida, les gusta presumir y hacer alarde de cosas banales  y superfluas como el coche o la moto o la casa de campo.
Yo no quiero presumir de eso, ni de apartamento en la playa, ni de chalé, ni de belleza, ni de vestir la mejor ropa.
Si me gustaría que los ciudadanos del mundo haciendo un alarde de prepotencia positiva:
·        Nos gustara presumir de ser personas con valores, con virtudes, con capacidad de trabajo.
·        Nos gustara presumir de ser personas sencillas, cercanas a la gente, serviciales, veraces, nobles, leales, amables.
Hay actitudes de la gente que por otro lado repelen o deberían repeler a los ciudadanos que nos consideramos normales por ejemplo:
·        La prepotencia, la soberbia, el orgullo, la vanidad, el deseo de sobresalir, el humillar a los demás, la vanagloria, el endiosamiento, la tiranía.
Hay personas que viven exclusivamente enarbolando estas banderas, personas que se consideran algo y que en realidad son, por su grosera actitud: escoria social, ¡eso si! embellecida en el mejor de los casos.
Hay personas que por su capacidad de trabajo, por ejemplo, valen y quizás muchos; pero su capacidad de sobresalir, de quedar por encima de los demás, los convierte en seres ridículos y poco o nada atractivos para sus conciudadanos.
Sólo son útiles para alimentar su ego y para hablar continuamente de ese yo personal que lo convierten en su Dios.
De todos modos en la mayoría de los casos no nos podemos esconder y la gente descubre enseguida quién y cómo somos; y si somos soberbios y engreídos nos delatarán y huirán de nosotros: ignorándonos, y dejándonos:
En la escondida soledad de nuestra propia miseria.
En el abandono ridículo de nuestra propia mezquindad.
En nuestra falsedad y en nuestras mentira.
En nuestra egocéntrica y funesta insensatez.
En nuestro alarde de vana fantasía.
En nuestra indecencia intolerable e insostenible
En uno u otro caso, nos podamos o no nos podamos esconder de los demás, Dios está siempre vigilante y conoce nuestras vidas y en su momento será juez de nuestras acciones y ante Él no caben mezquindades, ni orgullos, ni “coches”, ni “chalés”; ante Él solo el amor es moneda valiosa.

Publicada en Diario JAÉN    17 de agosto de 2017

Publicada en DIARIO DE ÁVILA Digital   17 de agosto de 2017

Publicado en La Nueva España. Prensa Asturiana. Digital.   17 de agosto de 2017

523. Respeto y dialogo en el hogar.

523.    Respeto y dialogo en el hogar.
En este tiempo es fácil que con frecuencia se agrien las conductas o los comportamientos en el hogar, bien a causa de los hijos, bien por la relación de los cónyuges, o bien por ambas cosas.
Respecto a la convivencia, en esta época, en la que lo acontecimiento se suceden con tanta rapidez y en la que el caudal de información es tan exhaustiva, las pautas para encauzar una buena relación son débiles, en muchos casos inexistentes, y en otros confusa.
Por lo tanto los pilares en los que se sustenta o se debe de sustentar la vida familiar no se conocen o sí se conocen son muy dispares y con ello no se encuentra la armonía, la concordia y la paz.
Ante esto podríamos reseñar varias causas:
En primer lugar los valores éticos y morales, sobre los que fluye la sociedad, están devaluados y en muchos casos en desuso.
En segundo lugar la diferencia generacional, entre padres, madres e hijos, es tan brusca que rompe en muchas ocasiones la capacidad de diálogo.
En tercer lugar, falta normalmente  una adecuada formación en los padres, que se encuentran en muchas ocasiones desbordados por los acontecimientos que les suceden a sus hijos o que les plantean sus hijos.
En cuarto lugar hay poco tiempo, o se dedica  poco tiempo, para el diálogo mutuo entre el padre y la madre, y entre estos y los hijos. Esa falta de diálogo, ocasiona falta posterior de entendimiento y falta de convivencia pacífica.
En quinto lugar, a veces, falta autoridad por parte de los padres que para no complicarse la vida, o por no saber, dejan hacer a sus hijos, sin ponerles ninguna norma o enseñarles algunas directrices.
En sexto lugar hoy el mundo, de unos y otros, es mucho más complejo, con muchos más elementos que influyen, positiva o negativamente, en una buena y sana  vida familiar, hay que superar más obstáculos y vencer más barreras.
En séptimo lugar hoy todo el mundo opina, todos tenemos muchos derechos y pocos deberes, y cuanto más pequeños son los hijos más están empapados de esta capacidad de exigir. Todos queremos ser dueños y señores de nuestra propia existencia. Todos queremos ser libres, pero no todos somos responsables.
Un hijo, por poner un ejemplo: a determinada edad, no puede ir a donde quiera, ni puede llegar a casa cuando quiera.
Podría continuar pero con este breve esquema sólo quiero animar a fomentar el diálogo familiar, para que las -a veces- difíciles relaciones mutuas funcionen mejor.
El verano puede ser una buena ocasión para dialogar de una manera distendida, aprovechando el descanso y las vacaciones.
Y para terminar quiero aprovechar para aconsejaros la visita a algún santuario de la Virgen, hay muchos y muy bellos, para pedirle a María que como madre, hija y esposa, interceda por nosotros.

Publicada en Diario Hispanidad. Digital  30 de junio de 2017 

Publicada en Diario JAÉN    11 de agosto de 2017

Publicada en DIARIO DE ÁVILA Digital   15 de agosto de 2017 

521. Calor humano

521.   Calor humano

Hay personas que aún desde una atalaya, con una gran antorcha: no dan luz, ni calor, ni ofrecen nada a los demás.
Son personas vacías, huecas, egocéntricas. Personas desapacibles, que huelen a deshonestidad. Son personas de las que no te puedes fiar, pues pueden darte fácilmente gato por liebre.
Y hay otras que aunque estuvieran en una cueva profunda oscura y tenebrosa darían calor y luz.
Ofrecen, dan, entregan; se sacrifican, sonríen, viven la veracidad. Ofrecen a todos su amabilidad, su deseo de hacer el bien. Su solidaria actitud generosa.
Es el gran misterio que emana del corazón del ser humano. Un misterio que da pie a que el ser humano sea un ángel o un villano.
De ese misterio, tú y yo, formamos parte; y consciente o inconscientemente tenemos que elegir: o subir a la atalaya, o bajar a la cueva.



Publicada en Diario JAÉN    3 de agosto de 2017

518 NUESTRAS MANOS.

518    NUESTRAS MANOS.

Todo medio es bueno, si uno lo busca, para hacer el bien: un mensaje en un azucarillo, un consejo en las redes sociales, una palabra de aliento, una pequeña ayuda, una sonrisa …
Hace unos días, por ejemplo, encontré en el envase de un azucarillo esta frase de la Madre Teresa de Calcuta:
·        “No tenemos en nuestras manos la solución a los problemas del mundo, pero ante los problemas del mundo  tenemos nuestras manos.”
En muchas ocasiones nos justificamos pensando que ante el mal no podemos hacer nada, y esto es totalmente incierto teniendo en cuenta que con pequeñas acciones se pueden construir grandes cosas.
En muchos casos es sólo cuestión de ingenio, de confianza, de fe, de perseverancia, de tozudez.
Si no tenemos fe en nuestras acciones el desaliento acabará con nuestros buenos deseos.
Necesitamos ánimo grande, ser almas magnánimas para qué la esperanza de un mundo mejor se haga realidad.
Si no tenemos propósitos, si todo nos da igual, si somos unos cómodos conformistas poco podremos construir. Seremos esclavos de nuestro aburguesamiento y de nuestra vida anodina y rutinaria.
Nos hacen falta deseos, o al menos deseos de tener deseos; ilusión de tener ilusiones; ganas de tener ganas.
Y junto a ello confianza, esperanza firme, fe inquebrantable, pasión amorosa por hacer el bien.
Y ser conscientes de que lo mejor: un mundo mejor, una vida más llevadera para todos, que todos tengan lo mínimo indispensable para vivir, está a nuestro alcance.
Y para todos estos anhelos tenemos una ayuda imprescindible: Dios.
Un Dios que a través de su infinita misericordia nos busca siempre; y nos busca también para que colaboremos decididamente en la búsqueda y en la consecución del bien.

Publicada en DIARIO DE ÁVILA Digital   6 de julio de 2017 

Publicada en Diario JAÉN    8  de julio de 2017

Publicado en Forumlibertas.com  La firma  7  de julio de 2017


601. El Papa y la hipocresía.

601.   El Papa y la hipocresía.

El Papa en la homilía del día 6 de junio, en Santa Marta, ajustándose a las lecturas sagradas, habló claramente y con contundencia de los males que origina la hipocresía y del daño que hace en la sociedad actual. Una sociedad, por otro lado, demasiado proclive, por desgracia, a este vicio y en general a todos los vicios que acaban rompiendo la convivencia y la relación sincera y transparente con los demás.
Y señaló que Jesús llama hipócritas a los Doctores de la Ley porque:
·        “Enseñaban una cosa, pero luego pensaban otra”.
Por el contrario, sigue indicando el Santo Padre con serena pero clara severidad, que la hipocresía no es el lenguaje de Jesús y que la hipocresía tampoco es el lenguaje de los cristianos.
Advierte:
·        “Un cristiano no puede ser hipócrita. Y un hipócrita no puede ser cristiano. Esto es así de claro”.
Este es el adjetivo que Jesús usa con esa gente:
·        Hipócritas. Aduladores.
Yo diría más, usando el lenguaje actual, sinvergüenzas, gentuza, indeseables.
Así, el Papa, puso el ejemplo de los Doctores de la Ley cuando quieren poner a prueba a Jesús y comienzan haciéndole una pregunta, no para saber, sino para que caiga en una trampa:
·        “¿Es justo pagar el tributo al César?”.
Y señaló que el hipócrita tiene esa doble cara. Pero Jesús, conociendo su hipocresía, dice claramente:
·        ¿Por qué me queréis poner a prueba?
El Pontífice continuó explicando:
·        “El lenguaje de la hipocresía es el lenguaje del engaño, es el mismo lenguaje de la serpiente que engañó a Eva”.
Ese lenguaje desgarra la personalidad y el alma de una persona. Ese lenguaje mata la comunidad, la destruye. Cuando hay un hipócrita en la comunidad, hay un peligro muy grande.
Y como resumen nos animó a que en nuestra vida no haya dobles, ni engaño, ni falta de veracidad. Y que “nuestro lenguaje sea ‘sí, sí’, o ‘no, no’, pues lo superfluo procede del maligno”.
Francisco lamentó, con voz severa, el mal que hace la hipocresía a la Iglesia y pidió a los cristianos que estuvieran siempre alerta ante aquellos que caen en esa actitud pecaminosa que mata.
El hipócrita, insiste el Santo Padre, es capaz de destruir una comunidad.
El hipócrita está hablando dulcemente, y al mismo tiempo está juzgando feamente a una persona.
El hipócrita es un asesino. Su lenguaje es el mismo lenguaje del diablo que propaga esa lengua bífida en la comunidad para destruirla.
El Santo Padre finalizó la homilía aconsejando, y animando, a responder siempre a la hipocresía con la realidad, con la virtud, con la verdad.

Publicada en DIARIO DE ÁVILA Digital   8 de junio de 2017

Publicado en La Nueva EspañaPrensa Asturiana. Digital.   9 de junio de 2017