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Inicio de mi labor literaria

Inicio de mi labor literaria

El inicio de mi labor literaria fue en el IES Reyes de España de Linares.

Puesto que el objetivo de mi trabajo: en principio como colaborador en las actividades extraescolares y de convivencia y posteriormente como jefe del departamento de actividades extraescolares, era potenciar: la Educación en Valores, las actividades Democráticas y Constitucionales, las actividades referentes a Andalucía: geografía, historia, cultura, arte, tradiciones… Se hizo necesaria la escritura como labor impulsora y de allí partió la labor periodística, literaria, documental, pues había que crear un hábitat  adecuado para transmitir: ideas, pensamientos, sugerencias … Y todo ello a partir de la palabra escrita y leída. Esto fue el principio y el posterior desarrollo durante muchos y muchos años









ACTO ENTREGA PREMIO LITERARIO

Palabras de agradecimiento
del autor, en el acto

13 – marzo - 99


Quisiera expresar mi agradecimiento a los organizadores de este concurso
Gracias a él, yo hoy  puedo sentir  el gozo  de esta feliz experiencia.

Experiencia que siento:
¨        Como escritor
¨        Como cofrade
¨        Y como linarense.

Primero: como escritor

Puesto que el escribir, como he dicho, es una de mis pasiones dominantes.
¨        Escribir es gozar, descubriendo la fascinante riqueza de la palabra.
¨        Escribir es, tan gratificante, como  contemplar en el corazón de la naturaleza un manantial, del que mana un caudal inmenso de aguas cristalinamente puras.
¨        Escribir es describir lo que se ve.
¨        Expresar lo que se siente
¨        Dibujar con la palabra: el amor, la vida,
   los sueños, la dulzura, los sentimientos,
   la emotiva vibración interior.......


Segundo: como cofrade:
Porque  yo vivo la semana Santa con la fuerza irresistible de una tradición que me envuelve, dejando, siempre en mí, el sobresalto de una emotiva vivencia.
Jesús y María son, para mí, los personajes más excepcionales de la historia del hombre.
Y la pasión de Jesús  es  el hecho más apasionante que puede llegar a descubrir el ser humano.
Es la historia de un acontecimiento que al fin abrirá la puerta de ese Cielo nuevo para el que hemos sido creados.
Linares: ciudad de embrujos, de arte, de historia,
de esplendor....
Sabe vivir esta semana Santa con elegancia,
dando la justa medida a cada movimiento.
La estética del ritual cofrade da -en estos días- a nuestras calles, un encanto especial.
El aire se descubre más puro, más puro aún, cuando se respira en perfecta sintonía con  el emotivo sentimiento que nos invade.
La liturgia de la belleza engrandece la fisonomía de nuestra ciudad, que, en estos días de regocijo interior, se siente especialmente cofrade.


En tercer lugar como ciudadano de Linares:
Desde Andújar: ciudad que, cada día, recibe, de la sierra, el perfume encantado de esa Virgen Morena, vine hace casi veinte años.
Y  ya desde entonces comparto con vosotros: quehaceres, vivencias, afanes, ilusiones, realidades....................
Mis hijos: Rafael, Antonio María y Julia, si son ya hijos de esta noble ciudad y a ellos dedicó este premio, porque ellos son el motor fundamental de mis más nobles acciones.

Gracias Linares.
Gracias Ilustre cofradía del Santo entierro.
Gracias Excmo. Ayuntamiento.

Gracias, especialmente, al espíritu cofrade de nuestra ciudad que, en breve,  llenara de esplendor y  de celestial esperanza,  estos días que se avecinan.

Y como no gracias a ti Julia:
Por el aliento estimulante de tu incondicional apoyo en esta: mi gratificante labor literaria


Gracias a todos. 






Participación en el Libro editado por Diario Jaén: Veinte años de historias. 1984 - 2004
Libro de Cartas al Director
     
   

Mi Carta seleccionada fue "Querido Miguel Ángel", escrita el 20 de julio de 1997.
Con motivo del secuestro y posterior muerte de Miguel Ángel Blanco por ETA
En el Blog es la Nº 54
Presentación del Pregonero: Rafael Gutiérrez Amaro




Presentación 

EXCELENTISIMO SR. ALCALDE

SEÑOR ARCIPRESTE DE LA CIUDAD

SR. PRESIDENTE DE LA AGRUPACIÓN DE COFRADIAS.

PRESIDENTES Y HERMANOS  MAYORES DE LAS HERMANDADES Y COFRADIAS

QUERIDA CIUDAD DE ANDUJAR, QUERIDOS PAISANOS.

No puedo empezar mi presentación sin antes darles a conocer a ustedes cuáles son mis raíces. Yo nací hace 50 años en esta querida ciudad, en la corredera Capuchinos, cuando esa calle compartía también la obligación de ser un tramo importante de la nacional IV.
Allí me divertía, allí jugaba y allí yo era un niño feliz. Andujar fue para mí ese paraíso que en la niñez todos llevamos en el alma.
La Virgen de la Cabeza ha sido siempre en mi vida una pasión dominante, un amor fuertemente arraigado, una bella reliquia, un escapulario, una Patrona, Una Madre.
Desde hace veinticinco años resido en Linares, trabajo en Linares y desde allí comparto las nobles ilusiones de todos los andaluces y de todos los españoles. Allí en Linares nacieron mis tres hijos: Rafael Carlos, Antonio Mª y Julia
Conocí a José Antonio Balboa Gómez en el año 1987, año en que  llegó al IES Reyes de España como profesor de religión, yo ya llevaba allí unos años como profesor de matemáticas. La primera relación no fue fácil, el y yo, teníamos motivos de divergencias, pero poco a poco los desajustes dieron paso, y todo por la gracia de Dios, a la amistad. Yo en el Instituto buscaba a José Antonio, charlaba con José Antonio, aprendía con José Antonio y disfrutaba con José Antonio. Acabe siendo un buen amigo suyo, un buen amigo de nuestro estimado y prestigioso pregonero.
Como profesor, tiene el carisma de los profesores de antaño, siempre ha compartido con los alumnos la juventud del espíritu. Los alumnos con él se divertían aprendiendo. La fe les llegaba a los jóvenes a través de la gracia humana de su profesor de Religión. Con ellos jugaba poniéndose a su altura. Siempre nuestro pregonero ha tenido vocación de docente, enseñar para el ha sido una pasión. En noviembre del año 2002 tuve la suerte de participar en el acto en el que nuestro querido don Antonio se despidió del Instituto, el  se merecía un homenaje y que mejor homenaje que la compañía prolifera de los compañeros que le queríamos. En aquel acto  deje para él esculpido en plata las palabras de un salmo: " Ha nacido la luz para el justo y para el recto de corazón la alegría”. No son unas palabras cualquiera, son el resumen de una vida llena de luz, llena  de rectitud, llena de esperanza
En aquellos tiempos compartí con él momentos de felicidad y de alegría y momentos de tristeza. En más de una ocasión  - José Antonio, perdóname esta confidencia en voz alta - él me decía: esta noche he llorado. Y yo personalmente, en momentos tristemente emotivos, he visto caer las lágrimas de sus ojos, eran las lágrimas de un hombre con corazón, de un gran hombre con un gran corazón. Yo he conocido sus tristezas, sus desasosiegos, sus  decaimientos. Uno de los momentos trascendentes en la vida de José Antonio fue la muerte de su madre: Doña  Paquita,  el año 2001. Ella fue para él: la madre.  Esa madre querida que todos llevamos en el alma. Para él su madre era un regalo de Dios, un don, una gracia. Su presencia le llenaba de esperanza. Fue la madre santa de un digno sacerdote. Fue la madre en la que cada día se vuelcan las ilusiones y, como no, las tristezas y fatigas de cada día.
En el aspecto espiritual he tenido la gran suerte de poderme dejar moldear en la estupenda fragua de su clara doctrina. Como el hijo prodigo de la parábola, he confesado con él en multitud de ocasiones y siempre he sentido por medio de él la voz de Dios, la voz dulce y llena de esperanza de un Dios que perdona, de un Dios que habla en la cercanía. Durante años hemos compartido la Santa Misa en Santa Bárbara, parroquia de Linares en la que se venera la gloriosa imagen de la Virgen de la Cabeza. Allí Junto a la pequeña imagen de una Virgen morena, él  y yo – en infinidad de ocasiones-  hemos rezado juntos.
 ¡José Antonio!, ahora que estás en Bailén, añoro aquellos años en los que yo me deleitaba escuchando tus homilías. Tus pláticas  me  llenaban de esperanzas y de ilusiones. Escuchándote me sumergía en la atmósfera incomparable de un Dios que ama
Ahora aunque  sigue allí la luz potente de la Virgen de la  Cabeza, a la parroquia de Santa Bárbara le falta el calor de la palabra, de esa palabra: vibrante, ilusionadora, esperanzada. Esa palabra que como fuego quemaba con ascuas de amor el corazón de los que le escuchaban
José Antonio Balboa Gómez, nace en Linares un día de 1937.  Esos años no son años fáciles para España: la guerra, la muerte, el hambre, el odio... todo ello prolifera en un ambiente cargado de amargura. Y en ese ambiente nace José Antonio, su infancia por lo tanto no fue fácil, pero Dios, junto a la adversidad lamentable de una guerra tremenda e inhumana, va escupiendo en él la imagen del sacerdote, Dios ya desde entonces lo eligió: "Tú sígueme" y José Antonio dócil a la voz de Dios, a la voz amable y exigente de su  Padre del cielo contesta con un sí rotundo, con un si con el que se comprometió para toda la vida
El día de San Pedro es ordenado sacerdote  en las ruinas de Santa María de Cazorla  de manos del entonces Nuncio en España, Monseñor Riveri, corría el año 1963.
Años después marcha a la Universidad de Navarra y obtiene la Licenciatura en Sagrada Teología.
Terminados sus estudios en Navarra, toma posesión  de la Parroquia de Torres. En Torres entre sus alumnos de catequesis estuvo Baltasar  Garzón, hoy prestigioso juez. No fue mérito suyo el tener tan distinguido alumno pero si  es esa una anécdota más de su dilatada labor como sacerdote de Jesucristo
Pasados siete años  marcha a Sevilla ejerciendo su ministerio en el Colegio ALTAIR (Obra Corporativa  del Opus Dei)
El entonces Cardenal D. José María Bueno Monreal le nombra Confesor  Ordinario de la Novicias  de las Hermanas de la Cruz.
El  Arzobispo Carlos Amigo Vallejo, hoy Cardenal,  le nombra Capellán de la Hermandad  de la Amargura y de la Sagrada Lanzada.
Trabaja en el Consejo General  de Hermandades  y Cofradías  y colabora en este organismo  dando Charlas y Conferencias en Sevilla y  su  provincia, en Cádiz y sobre todo  en  Huelva.
Su paso por Sevilla hacen de él, de nuestro pregonero, un conocedor de la Semana Santa andaluza. Queda cautivado por la fascinación que en esta nuestra querida tierra andaluza tienen las cofradías y hermandades de Semana Santa. La Semana Santa penetra a fondo en el, ya no puede dejar  esta tradición que tanta raigambre tiene en nuestra tierra. Hace de su entrega a las cofradías un sacerdocio, allí en las cofradías se siente sacerdote 100 por 100. Todo lo cofrade lo  aprende en aquellos años. José Antonio sería otro si no tuviéramos en cuenta los años que pasó en Sevilla, los años en los que dejó la piel junto a los cofrades, junto a los costaleros, junto a todo aquel que viviera y que sintiera de una manera especial la semana Santa. De esa fuente clara de aguas cristalinas bebió nuestro pregonero, de allí sacó  su  indiscutible maestría cofrade. 
Pasados unos años, como ya he mencionado   regresa a Linares, como párroco de la iglesia de  Santa Bárbara donde desarrolla una gran labor pastoral. Retoma el mundo cofrade linarense, en una época en que  parecía eclipsarse todo lo relacionado con la Semana Santa: época de desalientos y de decaimientos cofrades,  y ese retorno lo hace con la misma  pasión con la  que vistiera su primera túnica  de nazareno, cuando apenas si contaba con trece años
En aquel tiempo, en Linares,  predica quinarios, da conferencias, participa en programas radiofónicos cofrades. etc...
Como consiliario de cofradías  toma el pulso a la situación,  impulsando lo que parecía desvanecerse.
Los pregones son otra manifestación importante de su labor cofradíera, a través de ellos José Antonio lleva a la gente el espíritu fuerte e impactante del Señor Jesús y la misión aleccionadora de su Santísima Madre. Asimismo con ellos el pregonero nos asoma al bello balcón de nuestras espléndidas tradiciones, nos sumerge en el fondo histórico de nuestras profundas raíces.
Con ustedes, queridos paisanos, el Pregonero

Con ustedes don José Antonio Balboa Gómez


Concurso Literario de Villacarrillo

Primavera de 1999
Tercer Premio  
Concurso Literario de Villacarrillo 

El Divino esplendor de un acontecimiento 


¡Es domingo!... Domingo espléndido....

Domingo bullicioso y callejero....

¡Domingo alegre!


¡Villacarrillo!

Con el señorío del que sabe hacer gala:

Se viste de fiesta....

Todo aquí se llena de  luz


El bello amanecer, presagia:

Que algo grande ha de  suceder


El redoble de las campanas, nos hablan:

De acontecimientos... De celebraciones... De efemérides...


La primavera nos indica:

Con su espléndida magia

Y con su aire encantado

El bello resplandor de la esperanza


¡Nuestros corazones! : Laten emocionados

Y nos señalan la fuerza irresistible:

Del amor, del cariño, de la entrega...


¿Y nuestros hijos?

¡Nuestros hijos! ¡Ellos! ....

Los hijos de Villacarrillo: Se visten de blanco

Enarbolando la blanca bandera de su limpia pureza


¡Ellos! ¡Los niños! : Son los señores

¡Grandes Señores!

¡En un día! Lleno de maravillas

En el que  la magia de la ilusión se palpa....

El cariño de Jesús por los niños se descubre....

La sensible vivencia, dulcemente, se paladea


Todo, aquí brilla, en este día exuberante de luz:

El rostro cálido del anciano

La cara dolorida del enfermo

Los ojos de pena, del que triste:

Ha visto la marcha fugaz del ser querido que amaba.

¡Aquí: todo  brilla!

Villacarrillo luce el espléndido traje "nupcial"
Traje de  fiesta grande.


Villacarrillo deja hoy...

La rutina de  lo cotidiano y coge con orgullo:

El aliento estimulante

La savia divina

El aire  distinguido...


Aire  peculiar de los días que se llenan de esplendores...

De los días mágicos

¡Esos días! En que se viven acontecimientos trascendentes...


¡¡Respira profundo!!

¡Oxigena tu cuerpo de  aire puro! :

Aire: Muy, muy puro

¡Llena! : Los pulmones de tu alma de un nuevo amanecer.

¡Porque!

Y esto es lo importante:

¡Atención! : ¡Saborea y disfrútalo!

¡Dilo despacio!

¡Por qué! : ¡Esto!... ¡Es: Lo importante!...

                                Jesús sale a la calle

Dios se hace presente en nuestra villa


El silencio ha de romper en alegría.

La canción sale del corazón.

Y cantamos  al Amor

Cantamos alegres:

Aunque el corazón lo tengamos dolorido:

Por la pena, por  la contrariedad, por la desdicha...


Cantamos porque Él esta aquí:

Pisando tu calle.

Acariciando tu puerta.

Rozando tu balcón.

Oliendo tu flor.

Escuchando tu voz.

Descubriendo tu alma.

Sintiendo tu oración:

¡Una oración! Encendida, serena, cautivadora.

Contemplando los adornos de tu casa:

Adornos festivos de día grande.


             Jesús Sacramentado: Recorre nuestra ciudad.

¡Tú, ve con Él!


Jesús Sacramentado: Sale a calle.

¡Tú, acompáñale!


Jesús Sacramentado: Respira nuestro aire.

¡Tú, préstale, con ilusión:

Tu propio corazón de enamorado


¡Domingo! : ¡Es domingo!

¡Domingo y fiesta grande!

Villacarrillo lo sabe y lo  vive...

El procesionar de Cristo: Acaba de empezar.


!Tú! Acompaña y contempla

Llénate: De la fuerza de  su amor....

Arrodíllate y adora.

  
¡Dios! ¡Nuestro Dios! ¡Tu Dios!

Él: ¡Poder! ¡Majestad! ¡Sabiduría! ...

Él está ahí... ¿No lo ves?


¡Pues Él! :

Esta ahí y te busca....

¡Tú Ámalo!


Desde Villacarrillo y en este día: ¡Ámalo!

¡Siempre! ¡Siempre! ¡Siempre! :

¡Tú Ámalo! ...


Cuando Villacarrillo vive así.

Cuando Villacarrillo vive: Ese clamor

 Ese clamor de -bella e intensa- oración:

Todo se transforma en una gran fiesta


¡Porque!

Dios es amor...Dios es felicidad...

Dios es el culmen supremo de  la dicha...



Es entonces:

Cuando podrían venir bien, para Villacarrillo

Las palabras sorprendentes de ese salmo...

...Ese salmo maravilloso de la  Escritura:


                       “Alégrese el cielo, goce la tierra,

Retumbe el mar y cuanto lo  llena;

Vitoreen  los campos y cuánto hay en ellos,

Aclamen los árboles del bosque.”

                                      (Salmo 95)


No cabe decir más.....

La belleza sagrada de la Escritura Santa:

Esa encantadora belleza, lo dice todo.

¡Yo! He quedado: Aturdido, sobrecogido, emocionado...!Y tú!


Tú, sigue en tu interior esta oración encendida:

¡Piropea a Jesús! ... ¡Aclamalé! ... ¡Adoralé! ...

Yo, ya –ahora- dejo que hable la elocuencia vibrante:

La elocuencia del silencio interior.

Pues Dios por amor se ha hecho silencio:

¡Tú escuchalé!

1º premio mi semana santa

Primavera de 1999


Primer Premio

Concurso Literario


“Mi Semana Santa”

Marzo  1999
Linares

EL SUEÑO DE UNA VIVENCIA.

Autor:
Rafael
 Gutiérrez Amaro

El que esto escribe, lo hace con sorprendente  ilusión,  aunque en lo que escribe la fantasía se  mezcla con la realidad y no se sabe dónde empieza una y dónde acaba otra. A veces en nuestra vida la realidad esta tan carente de felicidad que si no fantaseamos con la ilusión, nos podemos ver sumergidos en el pozo deprimente de una triste desilusión.
Y ahora empiezo mi personal historia: que es la historia sencilla de un linarense anónimo que  un día recibe el impacto de una invitación sorpresiva: tiene que pregonar la Semana Santa de Linares. Nervioso recibe la noticia y al recibirla piensa que debe decidir que no: ¡Porque! él no puede afrontar ese reto. En su interior el querer se enfrenta al poder,  el desasosiego le invade y al final impulsado por la fuerza de la pasión cofradíera: dice sí. Es mucha la fuerza de la tradición y más aún  el deseo de ofrecer a Linares una visión emotiva y personal de esa semana llena de luces, de sobresaltos, de sentimientos, de pasión, de arte, de oración ...
Al decir que sí, en esos días me he llenado de  desasosiego, de inquietud, de...  ; la emoción por poder ser Juglar, que cuente: hechos, vivencias y experiencias de la semana más trascendente de la vida de esta ciudad, se mezcla con el peso de tan gran responsabilidad; y el peso: aplasta, embota, intranquiliza....
Y  me pongo a trabajar: leo y escribo, pienso y trasciendo; trasciendo, buscando que la mente se sitúe en el hábitat adecuado, para extraer esos sentimientos llenos de vida cofradiera, que puedan sobrecoger a tantos linarenses que viven  el rito mayor de una semana grande. Pregunto a unos y a  otros; muchos son los que conocen: datos, vivencias del pasado, anécdotas, lugares llenos de pasión, imágenes callejeras, fotos increíbles, rezos, silencios,.... Son muchos y hay mucho que escuchar, mucho que sentir, mucho que expresar... Recojo tantas conversaciones emotivas, que  las lágrimas me vienen a los ojos con frecuencia. Al empezar a preparar ese pregón, no pensaba yo que  -él- cambiaría el ritmo de mi vida, pero lo hizo; conforme me adentraba, en el, me iba dando cuenta de la magnitud de nuestra Semana Santa, de la grandeza de nuestra tradición, de la riqueza de los sentimientos que en ella se contenían.
¿Cómo medir, calibrar y valorar las vivencias de oración: emocionada, sentida, profunda.... experimentada años y años? ¿Cómo comunicar, al que escucha el pregón, la grandeza del mensaje recibido? ¿Cómo contar estas historias?: Por ejemplo la de que esa anciana centenaria que cuenta el sentimiento de dolor, de esperanza, de ilusiones de varias generaciones, que cuenta de la vida y de la muerte, de cofrades que son y de cofrades que ya habitan en la Eternidad, y que desde allí celebran la pasión de Jesús desde la óptica sublime de un Dios resucitado; esta anciana me hizo comprender que la fuerza de la tradición enriquece nuestras vidas, que nos une con los que ya han pasado y que sirve de eslabón para comunicar nuestra cultura a las futuras generaciones.
Todo es un hoy que perdura, todo es un ayer que se proyecta en el presente, todo es un futuro que ya ahora empieza a celebrarse.
La anciana, continúa relatando, que hace ochenta años compartía  esa tradición cofradiera con su padre, con él experimentaba el inaudito placer escondido en el misterio de esta gran semana,  que ya, entonces, estaba llena de esplendor, de magia, de arte, de cera, de incienso.....Y hoy -ella- contempla  esa tradición hecha vida en sus tataranietos.
Al  escuchar a este personaje, que con voz  rota, contaba y contaba... lloré de emoción,  lloré al comprobar cuáles eran los ideales, las vivencias propias, los entresijos del alma de un anciano. En ellas, en estas charlas, ella, abría su alma y comprobé el misterio humilde de esa vida, allí no había nada sobresaliente,  todo era tremendamente sencillo, todo nos hablaba de sentimientos, de emociones, de dolores: grandes dolores, de alegrías llenas de vida y de color, de tristezas llenas de angustia; todo correspondía a un bello tapiz en el que sintonizaban plenamente las luces y las sombras, la humildad de lo sencillo y la majestuosidad de una vida entregada a los demás, una vida difícil pero rica en generosidad.

Seguía contando, como si el tiempo para ella no existiera, y deambulaba en los hechos con tal facilidad que me demostró la hábil destreza de una memoria privilegiada, contaba detalles inauditos, historias de seres humanos que vivieron la semana de pasión llenos de una especial vibración; hablaba de calles, del recorrido cofradiero, que hoy no existen; de rincones memorables por la fuerza de su encanto; de encuentros espectaculares entre el ser humano y la Imagen, entre la persona y su Dios; contaba de Hermandades del pasado que resurgían ante ella al instante; ella, me hizo una enumeración de tal calidad que me dio envidia pensando la capacidad que tenía de asomarse con tanto detalle a un pasado ya muy lejano.
Y la pena, llegó en mi a su máxima dimensión cuando escuché  el tierno relato de una  madre,  ella me contó cómo vivia la semana Santa después de la muerte de ese hijo suyo de 13 años. Él: Ángel de nombre, era  cofrade,  cofrade comprometido que vivía la semana de pasión con la fuerza viva de todo su joven dinamismo. Murió un domingo  de Resurrección. Acababa de salir ese año en el Nazareno, junto a Jesús toda la noche llevo la cruz  austera de la penitencia. Y a los pocos días voló, voló al firmamento, en un día de gloria en el que las campanas de Santa Bárbara festejarían la entrada luminosa de  un Señor Resucitado y Victorioso. Ese día Ángel en la plenitud de la vida se fue, se fue deprisa, sin despedidas, sin saludos.... y con él se llevo esa túnica con la que tanto había disfrutado. Seguro que en el cielo se la enseñó  orgulloso a Jesús, pues esa túnica morada era para nuestro pequeño la auténtica túnica con la que se podía recorrer con mayor "elegancia" este camino, para él tan corto, de la vida. Y Jesús cogería la túnica y el morado lo transformaría en blanco de pureza, o en verde de esperanza, o en rojo de un amor encendido. A él, lo envolvería en ella comiendoselo a besos, lo acariciaría con tal dulzura que el niño sentiría por primera vez la realidad de un mundo maravilloso, en donde las estrellas brillan más, el cielo  reluce mejor y donde el amor es amor total, amor absoluto, amor plenamente vivido. La madre me contó, como aquel año ella fue a la procesión del Señor Resucitado, su hijo yacente estaba aún en la casa, su blancura inmaculada nos hablaba de pureza, y ella junto a su hijo sintió una fuerza que le llamaba y le decía en el fondo del alma ven y verás, salió y vió que esa fuerza venía de Jesús, Él desde su trono, bajo el sol penetrante de esa mañana de esperanza, requería la presencia de la madre y ella se descalzo y como en una nube espléndida acompañó al Cristo que paso a paso iba llenando su alma de felicidad, de paz apacible, de sosiego divino y llegó a su casa y besó el bello rostro de su hijo, era el beso de Dios, un encargo de Jesús que había que cumplir, un encargo que había dado placidez –momentánea- a ese dolor suyo que traspasaba el alma.


Y sumido en la melancolía, sumido en ese clima en el que el dolor es penetrante, pero esta alegremente inmerso en la feliz experiencia de Dios. ¡De pronto!: Primero como un susurro, después algo más impetuosamente, sentí un  ruido, un  ruido que me sobresaltó, quedé aturdido, no me situaba, estaba como perdido y vi la luz, vi como la luz brillante de  la primavera, luz llena de esplendor, recorría mi alcoba, era de día, era un día lleno  de claridad que  acabo rompiendo, en mí, el enigma de lo sucedido: todo había sido un sueño, una realidad rota, una ficción de la mente, un espejismo fugaz. Allí no había ni pregón, ni pregonero, no había gente, ni ancianos, ni niños...Estaba yo solo sumido en un incierto despertar que me  llenó de desconcierto. Pero hubo tanta ilusión acumulada en la noche, que la subconsciente vivencia del pregón sigue viva en mí; tan viva, tan real que forma parte de mi existir, porque  fuertemente configuro en mi actuar un estilo peculiar; y ese es el estilo que transmito, esa fue mi fugaz vivencia, ese fue   el pregón de  mi vida, ese fue el sueño más gratificante que ha elaborado mi mente. Ojala algún día mi vida  la pueda vivir al paso de  mis sueños. Porque mientras que tú duermes, la mente, ¡tú mente!: Sueña con la vida 



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Jurado

Rafael Gutiérrez Amaro 
Miembro del Jurado en varias ocasiones:
En los concursos: "Mi Semana Santa" 2 veces 
Y en el Concurso organizado por el AMPA "Federico García Lorca" del IES Santa Engracia       otras 2 veces