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547. Los Reyes de los tirantes españoles.

547.   Los Reyes de los tirantes españoles.

Con mucha ilusión he recibido este año mi regalo de Reyes. He visto cómo los Reyes son los Magos de una tradición que nos adentra en el mundo apasionante de una felicidad con raíces robustas, firmes y esperanzadoras.
Este año yo he recibido, en esta noche de ensueño y de emociones, unos tirantes. Pero no son unos tirantes cualquiera, sino los tirantes que llevan la bandera de España.
Ciertamente me he emocionado. Y en este ambiente mágico y entrañable he dedicado este regalo a Víctor Láinez  un hombre que desde la valentía de sus propias convicciones fue asesinado por un presunto criminal que ya desde hace tiempo enarbola la bandera de la violencia y de la antiespañolisidad; y que por esos motivos es apoyado y recibe prebendas y premios de algunos políticos que están bien incrustados en la política española.
Estos políticos viven de la política española, pero: ni son españoles, ni son demócratas, ni son trigo limpio; son los traidores que siempre ha habido y que por desgracia siempre habrá.
Son los vulgares asesinos que emergen de una sociedad democrática débil y muy vapuleada por tan variados motivos.
Son traidores y asesinos que quieren destruir España, para ir construyendo la nueva transición hacia otra dictadura. Una dictadura opresiva.
La dictadura de un nuevo y feroz proletariado o la dictadura del Populismo o la dictadura de la izquierda radical. Una dictadura antisistema y anti ser humano.
Gracias Víctor Láinez, tu ejemplo ha de servir eternamente para el enaltecimiento de España y de los auténticos valores.

Publicado en La Nueva España. Prensa Asturiana. Digital.  
8 de enero de 2018
Publicada en DIARIO DE ÁVILA Digital   8 de enero de 2018
Publicada en Diario JAÉN    9 de enero de 2018



629 Las madres tóxicas

629   Las madres tóxicas

La relación con la madre es quizás de la más importante que se establece en la vida.
De ahí que si esta es mala las consecuencias para el hijo y, posiblemente más para la hija, pueden generar muchos conflictos en la personalidad y en el futuro del adulto.
La figura de la madre es sagrada en prácticamente todas las culturas y a lo largo de la historia.
Sin embargo no siempre la madre es una buena madre: Ser una buena madre implica generar una serie de sentimientos en los hijos que conduzcan a caminar seguros por la vida.
Esto, que parece tan de serie, no siempre sucede y cuando una mujer no ejerce como madre: tal y como la psicología de su hijo requiere, lo más probable es que este, el hijo, no solo no pueda reconocerla de adulto como madre, sino que es lógico que no quiera hacerlo:
·        Reconocer que una madre no ha sido una buena madre es duro y puede ser traumático.
Este trabajo está fundamentado, en parte, en la entrevista que hace Gema Lendoiro a Olga Carmona, psicóloga y con una dilatada experiencia profesional.
En dicha entrevista  Olga  define a una madre tóxica y dice:
·        “Es aquella que establece con sus hijos una relación insana, basada en un vínculo patológico que obstaculiza el normal desarrollo psicoafectivo de sus hijos”.
¿Significa esto que no quieren a sus hijos?:
·        “No siempre”.
“Pero cuando decimos que hay madres y padres que no quieren a sus hijos es porque esto sucede, aunque  parezca que esto es imposible porque es anti natura”.
También esto sucede, porque efectivamente hay seres humanos que no tienen la capacidad de amar: “Decir que hay madres que no saben o no pueden amar a sus hijos es atentar contra lo más sagrado de prácticamente todas las sociedades, donde se venera a la figura de la madre y nadie lo cuestiona”. Y esta creencia: que esta sellada y marcada a fuego en la sociedad, y positiva generalmente,  les puede conferir a estas mujeres tóxicas un poder casi absoluto, que en este caso sería negativo  para los hijos.
La maternidad no es fácil, es un camino: arduo y complejo; una experiencia vital.
En este contexto no es difícil explicar que mujeres, que quizás han tenido ellas su propia crianza dañada, atrapada y marcada; también por esa negativa experiencia, reproduzcan la herida y establezcan con sus hijos relaciones que nada tienen que ver con el amor: incondicional, generoso y maduro, que un niño necesita para poder aprender a ser.
Existen varias versiones de madres tóxicas.
·        Están las que se victimizan y lo usan  como principal estrategia de manipulación.
Las ambivalentes que tratan a sus hijos en función de su estado de ánimo o interés.
Las abnegadas que hacen todo por ellos para después pasar unas facturas emocionales y vitales imposibles de pagar...
Se trata, explica Carmona, generalmente de mujeres amargadas, cuya vida no se parece en nada a lo que esperaban. Son mujeres infelices o desgraciadas, que usan de victimas a sus hijos, proyectando en ellos el foco de su insatisfacción.
Por lo tanto donde hay una madre tóxica podemos hablar de un sistema tóxico o enfermo y además altamente contagioso.
Los hijos serán rehenes atrapados, que crecerán dentro de este sistema. Allí se normalizará habitualmente lo anormal y ello hará que más tarde las causas de las heridas ocasionadas sean tan difíciles de detectar.
Al final, el legado que estos hijos heredarán será de:
·        Inseguridad, baja autoestima, necesidad extrema de aprobación, auto exigencia extrema, patrones tóxicos, dificultades para establecer relaciones con profundidad emocional, sentimiento de insatisfacción y vacío vital.
La mayoría no saben por qué causa, pero no encuentran la razón de sus fracasos emocionales o vitales. Y explica la psicóloga:
·        “Para un ser humano es muy difícil encajar esa falta de amor primario, ese desamparo, ese aprendizaje deformado de sentirse querido verdaderamente”.
Estas personas, estos hijos, en muchos de los casos resultan ser personas exitosas y competentes en lo profesional, porque han encontrado ahí una fuente de autoestima del que ellos tienen el control. Estos hijos:
·        Construyen modelos de personalidad que ponen gran parte de energía en demostrar de lo que son capaces.
Han hecho suyo que tienen que demostrar que son dignos de ser queridos, pero no por quienes son, sino por lo que hacen.
Aprendieron, día a día, que: la atención, la caricia, la palabra amable; todo ello había que ganárselo, demostrando su valía.
Sin embargo, estos hijos, en lo personal van a la deriva, ellos:  
·        Flotan sin control, acumulando fracasos y vacíos para los que no hay respuesta.
La ausencia de un amor parental sano crea estructuras psíquicas desorganizadas que afectan a muchas áreas de la personalidad, por ejemplo:
·        “Un estado crónico de avidez afectiva, un miedo patológico al abandono, ansiedad generalizada, percepción de no merecer ser querido, rabia e ira”.
Y también: “Depresión y consumo de alcohol y drogas...”
A esto hay que sumarle:
·        “La incomprensión de los demás. La incomprensión de una sociedad indiferente dispuesta a mirar para otro lado”.
Por todo esto  muchos de estos hijos llegan a dudar hasta de su propia salud mental, porque a años de maltrato emocional, hay que sumarle el silencio y la falta de apoyos.
Esta es una realidad tan desconocida y tan tapada: tan oculta en el corazón de cada familia, que la mayoría de los psicólogos que pasen por sus vidas no sabrán tratar, ni resolver.
Concluyendo: Siempre hay una cuota de libertad que nos permite tomar el control de nuestro presente y trabajar para el futuro. Pero no es posible hacerlo a ciegas, tapando o deformando el pasado, inventando el relato de nuestra historia a fin de hacerlo menos doloroso, justificando a quienes nos causaron una herida tan profunda.
Se requiere voluntad y mucha valentía, hablar de ello, traerlo a la conciencia tal y como fue y desde ese dolor, con paz, reconocer la orfandad de los padres que no tuvimos.
Como esquema, aquí podría quedar, aunque el tema es mucho más profundo si se quiere personificar y sacar conclusiones aplicables a cada caso, y para ello requiere además mucha más dedicación y mucho más espacio; pero este artículo solo pretende dar a conocer el hecho, su importancia y su gravedad, y como meta loable y entusiasta pretende: abrir una puerta a la esperanza, para aquellos que han tenido -o tienen- la desdicha de padecer esta lacra tan decepcionante para el que lo sufre. ¡Adelante! Dios siempre cura y explica los porqués.

Publicada en DIARIO DE ÁVILA Digital   27 de diciembre de 2017


628 Entre los harapos de la desdicha.

628   Entre los harapos de la desdicha.

Si en este tiempo de Navidad queremos reflexionar, orar al Señor o colaborar con los desheredados de esta tierra nuestra, quizás se cree la siguiente disyuntiva:
·        ¿Y por dónde comienzo? ¿Qué hago?
¿En dónde están? ¿Quiénes son?
Ante esto podemos empezar estableciendo un orden de prioridades para rezar intensamente por ellos, por ejemplo podemos empezar:
·        Por los millones de hambrientos; por los sedientos de agua potable y no contaminada; por la multitud de los refugiados; por los millones de esclavos laborales, sexuales y de todo tipo que ocupan la faz de la tierra; por los marginados de una sociedad injusta e intolerante, por los enfermos y por los que no tienen ni médico, ni hospitales, ni higiene, ni personas que los atiendan.
También podemos acordarnos y pedir:
·         Por las víctimas de las dictaduras, entre ellos por los súbditos de las opresivas dictaduras comunistas; por los parados; por los que sufren bajo las garras terribles de la violencia y de la guerra; por los niños esclavos de tantas y tantas atrocidades; por las mujeres usadas como objetos; por los atribulados de esta sociedad corrupta y consumista; por las personas que viven bajo el opresivo techo de la soledad; por los que están faltos de cultura y de educación; por los que no tienen familia, ni amigos, ni a nadie; por lo que están privados de la libertad religiosa; por los acosados; por los adoctrinados o los que sufren el yugo de las sectas; por las personas sin hogar y sin cariño; por las familias rotas o desunidas;  por los niños que no pueden o no los dejan nacer.
En otro apartado pedimos:
·        Por los envidiosos, los soberbios, los orgullosos, los arrogantes, los potentados, los adinerados, los usureros, los insolidarios, los inservibles, los inútiles, por esa escoria social que nos invade y que procura destruirnos …; 
Y para terminar pedimos por:
·        Por las víctimas de las adicciones: porno, alcohol, drogas,… ; por los que padecen enfermedades mentales; por las personas tóxicas que sufren y hacen sufrir.
Y por ese sinfín innumerable de personas que en nuestro mundo sufren cada día por una u otra causa.
Después hemos de buscar:
·        Una ONG o a la Iglesia o a otra obra social cercana y dedicar parte de nuestro tiempo, parte de nuestro dinero y o parte de nuestros talentos.
Y si sentimos una llamada imperiosa:
·        Sigamos a Jesucristo del todo; o busquemos con Jesús, o por otro camino, un serio compromiso de por vida.
Y así conseguiremos la felicidad de muchos y nuestra propia felicidad, en un mundo que en general se pudre entre los egoístas “harapos” de su propia y despiadada desdicha.


Publicada en DIARIO DE ÁVILA Digital   11 de diciembre de 2017

627 El perfil de lo eterno.

627   El perfil de lo eterno.

Una organización holandesa cumple gratis los últimos deseos de personas que están al borde de la muerte.
Hace diez años, Kees Veldboer, un conductor de ambulancias holandés fundó una organización en su país para cumplir los últimos deseos de todas las vidas que se marchan. Nos dice Kees:
·        "Los que habitan cuartos en los que se va a morir tienen deseos. Sueñan con cosas sencillas, nada extrañas. Vi entonces, que quizá valía la pena sacar a la gente del hospital, de toda su tristeza o dolor, para darles un último recuerdo feliz, un último deseo".
Todo comenzó inesperadamente cuando un señor, que se tenía que trasladar de un hospital a otro, rogó no volver a la cama en la que se había pasado los últimos tres meses. Aquel hombre, un ex marinero, pidió poder sentir una vez más la belleza del mar.
A la fundación, llamada Stichting Ambulance Wens, le han pedido todo tipo de deseos: asistir a un último concierto, ver un último partido de fútbol, tomar el último café al sol o salir para poder estar en la boda de su hijo. Ya llevan más de 9.000 deseos cumplidos, todos de forma gratuita.
El hijo de uno de ellos cuenta, que su padre estaba como cuando ibas a ir a una excursión en el colegio y la emoción en las tripas no te dejaba dormir:
·        "Fue hermoso, emotivo, muy bello. Era como si se acordara de nuevo de vivir".
Rob Oostrumnos de 57 años, cuando acaba su trabajo diario de policía, se ocupa en llevar alguna de las seis ambulancias de las que disponen. Desde sus inicios está en la organización y reconoce que ahora todo es más sencillo. Ya se han sumado 230 voluntarios y cuentan con más recursos. Al principio no. Y explica:
·        “Realizábamos miles de llamadas hasta lograr reservar billetes, restaurantes o pases para un espectáculo. Y para convencer a quien estaba al otro lado de la línea telefónica de que quien iría, lo haría sobre una camilla y probablemente con oxígeno asistido”.
Señala Wilma eplica:
·        "Aquí, a los que estamos ayudando, todos los deseos nos hacen mella. Originan un interrogante, un fuerte impacto, una sacudida".
Durante el trayecto, cuenta otro, hay algunos que incluso se desahogan y te cuentan cosas personales y cómo se sienten. Todo es muy especial, alexionador.
Todos los deseos o las voluntades que se atienden vienen de pacientes a los que ya se les ha retirado el tratamiento.
Durante estos años se han encontrado con médicos reticentes a dejar que vivan una experiencia intensa. Pero conforme pasan los años, la situación va dando la vuelta y ahora son los propios doctores los primeros en llamar a la fundación.
Y resalta Veldboer:
·        "Se debería entender como un cuidado paliativo. Se está atendiendo a lo que una persona desea al final de la vida. Siempre vamos los que somos profesionales sanitarios y supervisamos que no tengan dolor. A veces, después se encuentren un poco agotados, pero el cansancio no les apena".
A los enfermos, todo les parece relajante, reconfortante, espléndido y tremendamente vivificador:
·        Esto les produce un gran placer, una grata dicha. Es experimentar otra vez la vida, su grandeza y su belleza. Produce en ellos una paz interior y un sosiego físico y también psicológico, un alivio para el alma.
El último caso es el conmovedor gesto de un enfermero con una mujer terminal que quería ver el mar por última vez.
Una mujer australiana en cuidados paliativos debido a una enfermedad terminal se desplazaba en una ambulancia del servicio de Queensland. Australia. Ella ha visto cumplido su último deseo: ver el mar una vez más.
La enferma terminal se dirigía a una unidad de cuidados paliativos en un hospital local y antes de llegar a su destino expresó cuanto le gustaría “poder estar tumbada en la playa”, en vez de en esa ambulancia.
El equipo a cargo de la ambulancia decidió cumplir su sueño y se desplazó a la playa de Hervey Bay.
Una vez allí, uno de los enfermeros llevo la camilla, donde yacía la mujer, para que esta pudiera contemplar el mar y disfrutar de su belleza, de su inmensidad, de su horizonte cuajado de enigmas, de la brisa, de los barcos y de la exuberante espuma de las olas.
La imagen de ambos mirando al horizonte y la enternecedora historia que la acompaña ha conmovido a miles de personas en las redes sociales, después de que la oficial del Servicio de Ambulancias de Queensland, Helen Donaldson, compartiera el tan especial momento en la cuenta oficial del equipo sanitario en Facebook.
Y emocionado Donaldson cuenta:
·        “A veces no necesitas los medicamentos, el entrenamiento o las habilidades. A veces para marcar la diferencia todo lo que necesitas es mostrar empatía”.
Y añade que el conmovedor momento hizo sentir a la mujer “muy, pero que muy feliz” y hacer saltar las lágrimas a los presentes. Ciertamente sobrecogedor, emotivo… un puzle de gratas sensaciones, de amor.
A muchos, les dolería irse como lo hacen la mayoría de los pacientes terminales: dentro de una habitación, inmóvil en una cama, en un ambiente de espera enfermizo, donde solo huele a hospital. Les hubiera frustrado no volver a vivir una última vez.
Dios desde su inmensidad, pero también desde su cercanía nos puede ayudar para ese último viaje, Él quiere darnos la mano y dar con nosotros, sin sobresaltos, el salto definitivo hacia el edén eterno.

Publicado en Forumlibertas.com  La Firma     11 de diciembre de 2017

Publicada en DIARIO DE ÁVILA Digital   11 de diciembre de 2017

626 El Papa y la Santa Misa.

626   El Papa y la Santa Misa.

El Papa Francisco, con esa sabiduría del amor que le caracteriza, nos ha hablado del porqué de ir a Misa los domingos.
Un tema trascendente en primer lugar por la importancia del mismo; y en segundo lugar por la gran cantidad de católicos que en estos últimos tiempos desgraciadamente la han abandonado, siendo los jóvenes precisamente  los más implicados en esta triste y lamentable retirada.
Una retirada que nos cuestiona si los católicos estamos siendo realmente luz en un mundo oscuro y tenebroso:
·        Un mundo lleno de situaciones detestables e incoherentes, lleno de turbulencias, lleno de incoherencias, lleno de falsedades sin respuesta y sin motivos.
Es cierto que en muchas ocasiones: los Pastores y los católicos más comprometidos, no hemos sabido dar la adecuada respuesta y tampoco hemos sabido predicar con la autenticidad del ejemplo:
·        Ese ejemplo  vivificador que arrastra y motiva.
Ese ejemplo que provoca la reflexión y que provoca, una vez asumido e interiorizado, su puesta en práctica, y su enriquecedora y contagiosa vivencia.
El Papa comienza su planteamiento indicando que son muchos los que se preguntan sobre cuál es el motivo de celebrar la Eucaristía los domingos.
Y con la autoridad y supremacía que le da su cargo y su sagrado ministerio responde que desde el inicio los discípulos han celebrado este día y lo han hecho:
·        Porque en el, resucitó el Señor
Y porque recibimos el don del Espíritu Santo.
Y nos dice, dando clara respuesta a nuestro interrogante, que como ellos, también nosotros vamos a Misa el domingo para:
·        Encontrar al Señor resucitado, o para dejarnos encontrar por Él.
Escuchar su Palabra.
Alimentarnos del Pan de vida.
Y todo eso en comunión con toda la Iglesia.
Estos cuatro apartados, que contienen la respuesta del Santo Padre, se pueden considerar ya el resumen de este excelso y trascendental acto litúrgico.
Un acto sin parangón en la historia del mundo, pues en él: Dios se hace presente, y se hace presente en la persona de Jesucristo y bajo las especies del pan y del vino.
El Papa puntualiza:
·        “La celebración de la Eucaristía dominical da sentido a toda la semana”.
Podemos decir que da Vida a nuestra vida; que da autenticidad a los acontecimientos, haciéndolos resurgir de la vulgar cotidianidad y de la rutina.
Y Francisco nos recuerda también, con su amable cordialidad y con su paternal cariño, que:
·        “El dominical descanso de nuestras ocupaciones habituales es una indicación de que no somos esclavos sino hijos. Hijos queridos de un Padre que nos invita a poner la esperanza en Él”.
Por desgracia, dice el Papa, para muchos la Misa del domingo ha perdido sentido:
·        “Piensan que basta ser buenos y amar”.
Pero recalca su Santidad, con audaz insistencia:
·        “Que esto: -El ser buenos y amar-, es necesario, pero no es posible sin la ayuda del Señor, sin obtener de Él la fuerza para conseguirlo”.
La Misa es también prefiguración del banquete eterno, es por lo tanto, nos dice el Romano Pontífice:
·        “El domingo sin ocaso; donde no habrá llanto, ni luto, sino el gozo y la alegría de vivir junto a Jesús”.
Y para terminar, lamentando la triste y “desesperanzadora” falta de sacerdotes en tantas comunidades y en tanto lugares del mundo, nos dice:
·        “Hay comunidades que no pueden celebrar la Misa cada domingo por falta de sacerdotes, o por otras circunstancias”.
Unámonos al Santo Padre, hagamos con él una piña de amor y deseo, y pidamos encarecidamente para que el Señor Resucitado se haga presente en ellas, por medio de la oración y la escucha de la Palabra, manteniendo siempre vivo el deseo de la Eucaristía.

Publicado en La Nueva España. Prensa Asturiana. Digital.  
20 de diciembre de 2017

Publicada en DIARIO DE ÁVILA Digital   21 de diciembre de 2017

625 Despiertos al amor.

625   Despiertos al amor.

Enseñar a vivir y a entender bien el amor, y más entre jóvenes, me parece una acción fascinante y una cuestión prioritaria, y más aún en estos tiempos convulsivos y en este mundo que parece desintegrarse por la fuerza de la incoherencia y del desatino, tanto personal como institucional. Para empezar podemos decir que:
·        “El amor es el motor, sin el cual: la vida se para y el corazón envejece”.
Para esto he recogido del Instituto Pontificio Juan Pablo II algunas ideas sobre ello y con ellas he elaborado este texto.
San Juan Pablo II nos dice:
·        “El amor es hermoso. Los jóvenes, en el fondo, buscan siempre la belleza del amor”.
“Ellos quieren que su amor sea bello”.
Estas palabras del Papa Santo nos llenan de esperanza y nos animan a despertar para abrirnos a la auténtica realidad del amor
Para vivir de verdad es necesario estar despiertos:
·        Los sueños nunca podrán sustituir la realidad por muy bellos o agradables que sean.
Los sueños no tienen meta.
Es necesario aceptar que vivimos en un mundo con personas reales que pueden enriquecernos o defraudarnos y que allí precisamente, entre ellas, es donde hemos de encontrar el amor hecho vida.
Y, muy importante: Para despertar a la vida, es necesario despertar al amor:
·        Y solo se despierta cuando se ama.
El amor evita que confundamos la vida con un sueño.
El amor hace surgir un horizonte que no se desvanece de golpe como el de los sueños:
·        El amor se ensancha siempre hacia la meta,
El amor se orienta hacia un destino lejano y maravilloso.
Así decía el poeta español: Gustavo Adolfo Bécquer, queriendo describir sus sensaciones de enamorado:
·        Rima XVII: “Hoy la tierra y los cielos me sonríen”.
Hoy la tierra y los cielos me sonríen;
hoy llega al fondo de mi alma el sol;
hoy la he visto…, la he visto y me ha mirado…
¡Hoy creo en Dios!
También a él, como a todos, el amor le llenaba de un entusiasmo inesperado e incontenible, hasta parecerle sobrenatural, incluso divino:
·        “Esta es la fuerza del amor”.
El enamorado queda tan sorprendido de la luz que ha inundado su vida que no hace otra cosa que contemplarla.
El amor nos fascina porque contiene una promesa de belleza. El amor es algo tan grande que deseamos poseerlo inmediatamente, en un instante, pero esto no es posible:
·        “El amor nos invita a caminar a lo largo de su sendero, un sendero nuevo que podemos construir solo paso a paso”.
Si no aceptamos la invitación que nos hace el amor, si nos olvidamos que es una promesa de belleza y no una cosa ya hecha, rápidamente acabará por desilusionarnos:
·        La felicidad no se compra:
“Se construye”.
El amor no es el sentimiento débil y fugaz que algunos nos describen:
·        El amor es más bien la fuerza que nos acompaña desde el inicio de nuestra vida.
De este modo la apertura al amor no es un salto en el vacío.
Cuando no tiene meta, el amor deja de ser amor:
·        ¿Cuál es nuestra ruta y nuestra brújula para creer en el amor?
¿Cómo distinguir el amor verdadero del falso?
Pregúntate:
·        Si tu amor tiene meta o si das vueltas.
Si tu amor construye algo o si es un amor-burbuja, en que dos amantes se limitan a mirarse embelesados el uno al otro...
Si tu amor te hace crecer y madurar...
Si te promete y abre un camino.
Por otro lado, conocer a Jesús y tener fe en Él, es creer en su amor, es experimentar su fuerza y saber que, con este amor, se puede llegar al final.
Apoyados en el ejemplo, en el mensaje y en la doctrina de Jesucristo fácilmente encontraremos este camino que tiene como destino inapelable el amor.
Con estas breves pinceladas he pretendido sólo hacer un rápido boceto de esta amplísima realidad, que es el culmen y la suprema meta de nuestras vidas.
Sin el amor humano y sin el amor divino nuestra vida acabaría siendo una vida vacía, una vida rota, una vida tristemente oscura. Por lo tanto es conveniente emprender decididamente y sin ambigüedades el camino dulce y amargo a la vez del amor verdadero.
¡Adelante! La lucha se presenta difícil pero apasionante.
No te dejes atrapar por el desaliento. ¡Ánimo!
.
Publicada en DIARIO DE ÁVILA Digital   13 de diciembre de 2017

624 Adelanta con tu cariño el amor

624   Adelanta con tu cariño el amor

Ocurrió durante un mes de voluntariado en las vacaciones de verano.
Cuando llegamos a Nairobi. Kenia, nos preguntábamos, cómo nosotros, inexpertos universitarios, podríamos ayudar en aquella África sucia, polvorienta y calurosa:
·        Lo que sí teníamos claro era nuestra intención de darnos totalmente a los demás.
Sin embargo, recibiríamos mucho más de lo que logramos dar:
·        Tuvimos la suerte de entrar en contacto con el Tercer Mundo, a través de un alojamiento para niños moribundos de las Hermanas de la Caridad en Nairobi.
Todos entramos en aquella casucha, un tugurio sin muebles, con poca luz. Se veían las hamacas llenas de niños enfermos y lloriqueando, y los limpísimos trajes talares de las Hermanas de la Caridad, que rebosaban alegría.
Yo me quedé bloqueado, en mitad de la habitación:
·        Nunca había visto nada así.            
Una hermana me preguntó:
·        ¿Has venido a mirar o quieres ayudar?
Sorprendido por tan directa pregunta y en estado de sopor, balbuceé:
·        A ayudar...
¿Ves a ese niño de allí, el del fondo que llora?
Lloraba desconsoladamente, pero sin fuerza.
·        Sí, ése, me dijo.
Bien: tómalo con cuidado y tráelo. El niño tendría un par de años.
Lo bautizamos ayer:
·        Lo noté con una fiebre altísima.
Ahora tómalo y dale todo el amor que puedas...
·        No entiendo: me excusé
Que, a tu manera, le des todo el cariño de que seas capaz:
Y me dejó con el niño.
Hice lo más importante: 
·        Le canté, lo besé, lo arrullé...
El niño: Dejó de llorar, me sonrió y se durmió.
Al cabo de un rato, despavorido, busqué: con triste desconsuelo y llorando, a la hermana:
·        Hermana: no respira...
Lamentablemente la monja certificó su muerte.
Me dijo después:
·        Ha muerto en tus brazos:
Y tú le has preparado y adelantado con tu cariño, quince minutos, el amor que Dios le va a dar por toda la eternidad.
Entonces entendí tantas cosas:
·        El cielo, el amor de mis padres, el amor de Jesús, los detalles de afecto de mis amigos, mi viaje a Kenia.
Todo esto supuso un antes y un después en mi vida:
·        Ahora sé que todos tenemos "kenias" a nuestro alrededor para dar mucho amor cada día.
Y a mí, después de agradecer el voluntariado de los ejemplares voluntarios, solo me queda decir que: “Vale la pena”. Vale la pena. Y Vale la pena. Todo esto, en este ambiente de amor, es una dicha que debemos de aprovechar.
Dios, el amor, el servicio, el darse a los demás son las supremas e inconmensurables realidades que dan sentido absoluto y total a todo lo que acontece y a toda nuestra vida.
Fuera de esto, me atrevo a decir sin temor a equivocarme, que nada vale la pena.
E insisto, lo que se aleja del Amor carece de valor: es escoria, es desasosiego, es inquietud, es desdichada.
No podemos dejarnos engañar por la triste realidad de un mundo desfigurado y con engañosa careta; pero sin rumbo, sin destino y sin guía.
La Verdad de Dios, hoy como siempre, nos da seguridad y clarifica inmensamente nuestro destino, llevándonos por el camino correcto a la eternidad dichosa.



 Publicada en DIARIO DE ÁVILA Digital   7 de noviembre de 2017