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629 Las madres tóxicas

629   Las madres tóxicas

La relación con la madre es quizás de la más importante que se establece en la vida.
De ahí que si esta es mala las consecuencias para el hijo y, posiblemente más para la hija, pueden generar muchos conflictos en la personalidad y en el futuro del adulto.
La figura de la madre es sagrada en prácticamente todas las culturas y a lo largo de la historia.
Sin embargo no siempre la madre es una buena madre: Ser una buena madre implica generar una serie de sentimientos en los hijos que conduzcan a caminar seguros por la vida.
Esto, que parece tan de serie, no siempre sucede y cuando una mujer no ejerce como madre: tal y como la psicología de su hijo requiere, lo más probable es que este, el hijo, no solo no pueda reconocerla de adulto como madre, sino que es lógico que no quiera hacerlo:
·        Reconocer que una madre no ha sido una buena madre es duro y puede ser traumático.
Este trabajo está fundamentado, en parte, en la entrevista que hace Gema Lendoiro a Olga Carmona, psicóloga y con una dilatada experiencia profesional.
En dicha entrevista  Olga  define a una madre tóxica y dice:
·        “Es aquella que establece con sus hijos una relación insana, basada en un vínculo patológico que obstaculiza el normal desarrollo psicoafectivo de sus hijos”.
¿Significa esto que no quieren a sus hijos?:
·        “No siempre”.
“Pero cuando decimos que hay madres y padres que no quieren a sus hijos es porque esto sucede, aunque  parezca que esto es imposible porque es anti natura”.
También esto sucede, porque efectivamente hay seres humanos que no tienen la capacidad de amar: “Decir que hay madres que no saben o no pueden amar a sus hijos es atentar contra lo más sagrado de prácticamente todas las sociedades, donde se venera a la figura de la madre y nadie lo cuestiona”. Y esta creencia: que esta sellada y marcada a fuego en la sociedad, y positiva generalmente,  les puede conferir a estas mujeres tóxicas un poder casi absoluto, que en este caso sería negativo  para los hijos.
La maternidad no es fácil, es un camino: arduo y complejo; una experiencia vital.
En este contexto no es difícil explicar que mujeres, que quizás han tenido ellas su propia crianza dañada, atrapada y marcada; también por esa negativa experiencia, reproduzcan la herida y establezcan con sus hijos relaciones que nada tienen que ver con el amor: incondicional, generoso y maduro, que un niño necesita para poder aprender a ser.
Existen varias versiones de madres tóxicas.
·        Están las que se victimizan y lo usan  como principal estrategia de manipulación.
Las ambivalentes que tratan a sus hijos en función de su estado de ánimo o interés.
Las abnegadas que hacen todo por ellos para después pasar unas facturas emocionales y vitales imposibles de pagar...
Se trata, explica Carmona, generalmente de mujeres amargadas, cuya vida no se parece en nada a lo que esperaban. Son mujeres infelices o desgraciadas, que usan de victimas a sus hijos, proyectando en ellos el foco de su insatisfacción.
Por lo tanto donde hay una madre tóxica podemos hablar de un sistema tóxico o enfermo y además altamente contagioso.
Los hijos serán rehenes atrapados, que crecerán dentro de este sistema. Allí se normalizará habitualmente lo anormal y ello hará que más tarde las causas de las heridas ocasionadas sean tan difíciles de detectar.
Al final, el legado que estos hijos heredarán será de:
·        Inseguridad, baja autoestima, necesidad extrema de aprobación, auto exigencia extrema, patrones tóxicos, dificultades para establecer relaciones con profundidad emocional, sentimiento de insatisfacción y vacío vital.
La mayoría no saben por qué causa, pero no encuentran la razón de sus fracasos emocionales o vitales. Y explica la psicóloga:
·        “Para un ser humano es muy difícil encajar esa falta de amor primario, ese desamparo, ese aprendizaje deformado de sentirse querido verdaderamente”.
Estas personas, estos hijos, en muchos de los casos resultan ser personas exitosas y competentes en lo profesional, porque han encontrado ahí una fuente de autoestima del que ellos tienen el control. Estos hijos:
·        Construyen modelos de personalidad que ponen gran parte de energía en demostrar de lo que son capaces.
Han hecho suyo que tienen que demostrar que son dignos de ser queridos, pero no por quienes son, sino por lo que hacen.
Aprendieron, día a día, que: la atención, la caricia, la palabra amable; todo ello había que ganárselo, demostrando su valía.
Sin embargo, estos hijos, en lo personal van a la deriva, ellos:  
·        Flotan sin control, acumulando fracasos y vacíos para los que no hay respuesta.
La ausencia de un amor parental sano crea estructuras psíquicas desorganizadas que afectan a muchas áreas de la personalidad, por ejemplo:
·        “Un estado crónico de avidez afectiva, un miedo patológico al abandono, ansiedad generalizada, percepción de no merecer ser querido, rabia e ira”.
Y también: “Depresión y consumo de alcohol y drogas...”
A esto hay que sumarle:
·        “La incomprensión de los demás. La incomprensión de una sociedad indiferente dispuesta a mirar para otro lado”.
Por todo esto  muchos de estos hijos llegan a dudar hasta de su propia salud mental, porque a años de maltrato emocional, hay que sumarle el silencio y la falta de apoyos.
Esta es una realidad tan desconocida y tan tapada: tan oculta en el corazón de cada familia, que la mayoría de los psicólogos que pasen por sus vidas no sabrán tratar, ni resolver.
Concluyendo: Siempre hay una cuota de libertad que nos permite tomar el control de nuestro presente y trabajar para el futuro. Pero no es posible hacerlo a ciegas, tapando o deformando el pasado, inventando el relato de nuestra historia a fin de hacerlo menos doloroso, justificando a quienes nos causaron una herida tan profunda.
Se requiere voluntad y mucha valentía, hablar de ello, traerlo a la conciencia tal y como fue y desde ese dolor, con paz, reconocer la orfandad de los padres que no tuvimos.
Como esquema, aquí podría quedar, aunque el tema es mucho más profundo si se quiere personificar y sacar conclusiones aplicables a cada caso, y para ello requiere además mucha más dedicación y mucho más espacio; pero este artículo solo pretende dar a conocer el hecho, su importancia y su gravedad, y como meta loable y entusiasta pretende: abrir una puerta a la esperanza, para aquellos que han tenido -o tienen- la desdicha de padecer esta lacra tan decepcionante para el que lo sufre. ¡Adelante! Dios siempre cura y explica los porqués.

Publicada en DIARIO DE ÁVILA Digital   27 de diciembre de 2017


576 Con humor y esperanza.

576   Con humor y esperanza.

Puesto que su testimonio puede ayudarnos a los que defendemos la vida, y a los que están dispuestos a defenderla, he entresacado algunos párrafos de un artículo publicado en “Religión en Libertad” sobre Chespirito. Un cómico que fue un ejemplo de amor a la vida.
Hace algún tiempo murió, con 85 años, el actor cómico mexicano Roberto Gómez Bolaños “Chespirito”, conocido en todo el mundo por sus personajes cómicos televisivos. Creo medio centenar de personajes.
Fue:
·        Escritor, publicista, dibujante, compositor de música y letras de canciones populares, actor, director, productor y padre de seis hijos.
Dio alegría a millones de niños y adultos, hoy es un orgullo para México. Todo el mundo hispano lo considera suyo, lloró su muerte y agradeció su vida.
Pero todo eso podría haberse truncado si su madre hubiera hecho caso al médico que cuando ella estaba embarazada le pidió abortar.
El mismo Chespirito lo contó en televisión, en marzo de 2007, en la campaña provida www.denmechance.org . Él lo explicaba así:
·        Hola, soy su amigo Chespirito.
Cuando estaba yo en el vientre de mi madre, ella sufrió un accidente que la puso al borde de la muerte.
El médico le dijo: “Tendrás que abortar”.
Y ella respondió: “¿Abortar yo? Jamás”.
Es decir, defendió la vida, mi vida.
Y gracias a ello estoy aquí.
Roberto nació así en Ciudad de México en 1929.
La vida venció a la muerte, la esperanza al miedo, la risa a la tristeza...
Y Chespirito llevó alegría a millones de personas.
Su testimonio provida no logró impedir que se legalizase el aborto en el Distrito Federal de México. Pero la campaña creó conciencia provida en México y todo el mundo hispano
Roberto Gómez Bolaños deja un recuerdo imborrable. El corresponsal de la agencia dpa en Santiago de Chile, Víctor Gutiérrez, escribe:
·        "El creativo Chespirito puede hacer descansar su cuerpo tranquilamente. Sus inmortales personajes siguen recibiendo el cariño de niñitos de dos a 90 años”.
Su humor era ingenioso; pero él no aceptaba ese humor grosero que no era limpio sino vulgar e insustancial.
Gómez Bolaños llegó a escribir entre guiones, poemas y otros textos, un total de 60.000 cuartillas.
Su salto a la fama llegaría en 1968 cuando llevo el humor a la televisión. Fuera de televisión Gómez Bolaños se mantuvo activo en el teatro con la obra 11 y 12 que llevó por varios países del continente durante una década.
En 2010 ya avisó de que había tenido "unos infartitos".
El diario El Universal recuerda ahora una entrevista en Colombia, en 2009, cuando el escritor habló sobre la muerte, afirmando que pensaba mucho en ella:
·        “Yo pienso en la muerte”.
“Suena duro pero es el acontecimiento futuro más importante que puede tener cualquier ser humano, desde un niño hasta una persona mayor”.
Aprovechó la ocasión para recitar uno de sus poemas, sobre la muerte. Un poema que con humor y esperanza iba dirigido a Dios. Él, que defendió la vida, supo hablar de la muerte y de la vida eterna.

Publicada en DIARIO DE ÁVILA Digital   16 de diciembre de 2016

Publicada en “Cartas al Director, Tu voz en la red” Digital 
18 de diciembre de 2016


569 Las claves de la sabiduría.

569   Las claves de la sabiduría.

El último fenómeno literario francés: “El alma del mundo” de Frédéric Lenoir  tiene como protagonista la crisis de valores de la sociedad actual y  la búsqueda que debe emprender el hombre para salvarse
El autor ha atendido a “El Confidencial” para presentar este libro, nos dice:
·        “Descubrí la filosofía cuando era adolescente, y más tarde viajé a la India. Leí a los grandes místicos cristianos, indios y musulmanes, y todo esto formó en mí una especie de síntesis de las claves de la sabiduría”.
El ser humano ha obtenido sus derechos, pero ahora tiene que descubrir sus deberes. Lenoir cree que esta encrucijada puede dar lugar tanto a lo mejor como a lo peor:
·        “El peor de los escenarios posibles sería aquel en el que triunfase el consumismo, en que el dinero fuese el rey, lo que daría lugar a un mundo individualista, egoísta, narcisista, donde no podríamos vivir juntos”.
·        ¿Y el mejor? Aquel que presenta como posible en El alma del mundo: Un mundo en el que iríamos más allá del consumismo para adentrarnos en una búsqueda de la vida interior en la que la persona pueda desarrollar sus capacidades. Es la época de la responsabilidad. El individuo se ha emancipado de las tradiciones y los grupos y ha conseguido sus derechos, pero ahora tiene que descubrir sus deberes hacia los demás, hacia la sociedad, hacia el planeta…”
·        “Nuestro mundo es materialista y lo que hacen falta no es más religión, sino más espiritualidad. Al individuo le hace falta más vida interior”.
Las claves de la sabiduría:
Del sentido de la vida.
Nos indica Lenoir:
·        “La idea preconcebida que comparte la mayor parte de la gente es que el ser humano será feliz si consume más objetos Lo que es una mentira, ya que debido a la lógica del consumo vamos a querer cada vez más”.
·        “Para escapar hay que pasar del “tener” al “ser”, y del “siempre más” al “siempre mejor”. 
·        “Todos conocemos mucha gente que tiene un montón de objetos que sigue siendo infeliz, agresiva y que no ha resuelto sus problemas personales”.
Los jóvenes piensan que si no tienen determinada marca de zapatillas, el último modelo de teléfono, ordenador, etc., están descalificados socialmente”.
Del cuerpo y del alma.
Lenoir señala, haciendo buena la fórmula: 
·        “Mens sana in corpore sano”,
Que no hay que despreciar ni la parte física ni la psíquica de nuestra naturaleza.
El autor cita las célebres frases de François Rabelais:
·        “Ciencia sin conciencia es la ruina del alma”
O de André Malraux:
·        “La revolución será espiritual o no será”
Oriente nos lleva hacia esa profundidad espiritual que solía tener el cristianismo, pero la religión cristiana se ha concentrado demasiado durante los últimos siglos en la exterioridad del dogma y no en la experiencia interior.
Lenoir considera que: 
·        “En el mundo en el que vivimos el valor supremo es el dinero, y que por esa razón la crisis nos ha pillado desprevenidos”.
·        “Desde el final de la Segunda Guerra Mundial no habíamos vivido un período de decrecimiento como este en el que nuestra propia situación es muy precaria y nuestros hijos seguramente ganarán menos dinero que nosotros. Por eso si nuestro único valor es el dinero, viviremos en el drama”.
Abre tu corazón. 
Aun así, Lenoir reconoce:
·        “En toda relación amorosa hay una parte de egoísmo y una de altruismo, puesto que es la lucha constante en toda pareja. Hay cosas que necesitamos y que vamos a buscar en la otra persona, que nos proporciona placer, seguridad y nos hace crecer, lo que sería una forma de egoísmo, pero al mismo tiempo le damos algo, le queremos por lo que es, tenemos ganas de que le vaya lo mejor posible. Sin embargo, dependiendo de a qué lado se incline la balanza, así marchará la relación. Las relaciones evolucionan en este equilibrio frágil“.

·        ”Cuando el altruismo es más fuerte, la pareja es cada vez más profunda y sólida. Cuando el egoísmo es más fuerte, la relación es más frágil, porque esperaremos que nuestra pareja siempre nos vaya a dar lo máximo”.
Las cualidades que debemos cultivar y los venenos que debemos desechar
Nos dice Lenoir:
·        “Que en ocasiones, nos dejamos llevar por los impulsos negativos, como pueden ser: la envidia, el odio, la injusticia o la corrupción, cuando realmente deberíamos impulsar: “lo bueno, justo y luminoso”.
·        Es decir, deberíamos impulsar: el asombro, el esfuerzo, la dulzura, el buen humor, la alegría, la jovialidad, la generosidad, el coraje…”.
·        “¿Pero no vivimos en una sociedad que premia a aquellos que peor se comportan? Es excesivo afirmar eso”
En la actualidad existen dos sistemas de valores que se enfrentan:
·        “Uno, individualista, que está destruyendo las sociedades y que defiende utilizar métodos ilícitos”.
·        “Y otro que apuesta por la justicia y la verdad, que son valores eternos y que están presentes en todas las culturas”.
Precisamente, Lenoir admite que la principal motivación para escribir este libro era mostrar que la bondad y el amor son universales, y que por ello, debemos rescatarlos en este preciso momento.
De la verdadera libertad.
¿Es el hombre libre?
Lo que necesitamos para ser libres, es enfrentarnos a:
·        “Las ideologías materialistas, consumistas, la presión de los modelos culturales”.
¿Y cómo?:
·        “Con la razón y la filosofía, trabajando con uno mismo para conocerse mejor, dominar las propias pasiones”.
Y de esa manera seremos libres. 
De la aceptación de lo que es.
La felicidad y la infelicidad se encuentran dentro de nosotros; una idea ampliamente difundida pero que no ha impedido que esta sea una de las sociedades más infelices de la historia del hombre. ¿Por qué?:
·        “Cuando abandonamos este mundo por el modernismo, ese de la felicidad individual, descubrimos la euforia de la libertad política, la posibilidad de escoger un oficio, experimentar una sexualidad libre, pero se han perdido esos vínculos de solidaridad, comunión y sentido que daba la religión. El hombre modernista debe volver a encontrar esos vínculos”.
Ello ha dado lugar a una paradoja:
·        “Hay mucha gente que a pesar de la libertad le faltan el amor y la fraternidad. Debemos intentar unir los dos”.
¿Hemos perdido más de lo que hemos ganado por el camino?
 Lenoir se lo piensa y nos dice:
·        “No quisiera vivir en un universo cerrado. Prefiero la libertad”
·        “Hay gente que no tiene esa libertad,  que vive en sociedades tradicionales y quizá sea más feliz que yo, pero no podemos renunciar a la libertad”.
·        “El gran don de la libertad”.
Del arte de vivir
En definitiva, lo que el filósofo defiende es una reivindicación de la “filosofía y la espiritualidad” más que de la religión, ya que en ella hay una dimensión colectiva e identitaria que puede crear violencia. Personalmente no estoy de acuerdo con esta afirmación por lo que lo intentare aclarar en los comentarios posteriores.
Al igual que Lenoir en su libro y El Confidencial a través de su entrevista han plasmado estas ideas de tanta importancia; yo quisiera también, dentro de esta difícil misión que ha consistido en refundir y restructurar el mensaje y la entrevista, dar a conocer ahora mi idea al respecto confrontándola con algunos de los criterios de Lenoir.
Lenoir en el marco de su filosofía presenta como una disparidad entre religión y espiritualidad. Acentúa la importancia de la espiritualidad, pero a costa de relegar la religión, dándole a ella una importancia relativa; y además acentuando, de ella, características negativas como la violencia y la pérdida de su propia identidad. Por ello, él, justifica la trascendencia de la espiritualidad. Ciertamente la espiritualidad tiene un valor importantísimo en sí mismo, pero no podemos por ello marginar la trascendencia indiscutible de la religión. Además mientras que la espiritualidad, basada en ritos y en filosofías orientales, es ambigua en la forma en que se ejercita y práctica, la religión católica por ejemplo o el cristianismo en general tiene unas raíces muy profundas, tiene un mensaje claro y contundente, tiene un personaje llamado Jesucristo, que es Dios, y que desde el Cielo vino a la tierra para efectuar la redención y  enseñarnos cuál es el Camino, que es la Verdad y quién es el Autor de la Vida. Así por lo tanto mientras que la religión cristiana es una religión con una base sólida y unos fundamentos estables y que han sido, y son, duraderos durante 2 milenios, la religiosidad oriental no tiene un fundamento claro filosóficamente hablando, ni en cuanto a lo que la religiosidad se refiere puesto que falta ese Ser superior que le daría identidad propia. En las filosofías orientales Dios no es un ser concreto, es un “personaje”: ambiguo, etéreo y difuso. El Dios oriental más que una persona es una idea, una energía, un sentimiento, el cosmos; y al igual que con ese Dios sucede con la doctrina, con el magisterio; en estas filosofías la ambigüedad prevalece. Otro dato que quiero aclarar es el carácter violento de las religiones, ciertamente en algún sector de algunas de ellas, solo algún sector del Islam en concreto, y alguna otra, se aprecia una tendencia desmesurada hacia la violencia y hacia el fanatismo que les hace perder su auténtico sentido; pero ello no se puede generalizar puesto que las religiones tienen un claro mensaje: de amor, de paz y de fraternidad; otra cosa es la torpeza, el egoísmo, la sinrazón, el afán de poder de las personas que en tantas situaciones enturbian y contaminan la realidad.

Publicada en DIARIO DE ÁVILA Digital   17 de noviembre de 2016

Publicada en “Cartas al Director, Tu voz en la red” Digital 
2 de diciembre de 2016


498 La agonía tras el aborto.

498   La agonía tras el aborto.

Tremendamente  afligida se llevó sus manos al rostro, entones supe ya que aquella mujer que tenía frente a mí estaba a punto de confesar por primera vez que había abortado:
·        “Mi trabajo como acompañante en el dolor, me ha permitido estar frente a una gran cantidad de situaciones dolorosas y de mucho sufrimiento. Sus historias me conmueven, me duelen y, gracias al don de la compasión que Dios me concedió, desde muy pequeña puedo aunarme a su dolor”.
·        “Sin embargo, nada sacude más mis entrañas de mujer y despierta mi compasión, como ver llorar a una mujer cuando habla de lo que paso en su vida, después de haber cometido un aborto”.
Abortar es abortar-me. Una vez más lo pude comprobar al escuchar a esta mujer, madre hoy de dos hijos, en mi oficina en Texas. 
Martina se llevaba las manos a la cara al tiempo que se quedaba en silencio. Un largo y triste silencio:
·        “En ese momento supe que iba hablar de su aborto”.
Espere…me dijo entre sollozos.
Entonces quitándose las manos de la cara y sin mirarme, empezó a relatarme su historia:
·        “A los quince años salí embarazada. Mi mamá me dijo que si abortaba, me enviaría a Nueva York con mi prima para que pudiera terminar mis estudios.  Yo hacía todo lo que mi madre me pedía y como a mí me hacía ilusión estudiar, yo accedí”.
·        “Cuando ya estábamos en la sala de operaciones, sentí que no debía hacer eso y quise levantarme, grite a la enfermera:
o   ¡Quiero irme! ¡No quiero hacer esto! ¡Quiero salir de aquí!
Entonces el médico entro y tajantemente me dijo que ya era muy tarde para eso”. 
Martina lloraba con mucha intensidad, se lamentaba, agonizaba:
·        “Una mujer que aborta, agoniza toda su vida”.
¡Qué triste verdad!
Es una agonía permanente en forma de culpabilidad por violar su propio sentido de moralidad:
·        Muchas mujeres comienzan con comportamientos autodestructivos, tales como:
o    “Trastornos alimenticios, abuso de alcohol o drogas, relaciones de abuso y promiscuidad, ansiedad en forma de palpitaciones fuertes, dificultad para dormir, ataques de pánico,  depresión con la que se vive como en cámara lenta”.
“La vida transcurre en medio de una profunda tristeza”
Baja autoestima, confusiones mentales, muerte. 
·        “Se agoniza mientras no se hable de ello”
Porqué esas palabras contenidas, ese dolor, esa culpa, se transforma en esos trastornos y comportamientos que ya he mencionado.
Hay mujeres que tienen la capacidad de hablar después de que ha pasado muy poco tiempo y hay otras, como en el caso de Martina, a las que les lleva años y años.
Martina me relataba su historia, pasaron treinta minutos, y nunca levanto la mirada.
Solo lo hizo, tímidamente,  en el momento en que le conté la historia de otra mujer como ella, y a la que Dios sano casi treinta años después de haber abortado.
Me escuchaba con atención, hasta que finalmente me miró. Y dejó entreveer una ligera, pero esperanzadora, mueca de sosiego:
·        Lo hizo cuando le hable de la comunión de los santos, de que ella tenía un hijo en el cielo al que le podía poner un nombre.
Ella podía empezar una relación con él y podría tener la seguridad de que un día podría verlo en el cielo.
·        La invite a confiar en el proceso misericordioso al que ella misma había abierto la puerta con esa confesión.
Cuando una mujer finalmente reconoce su necesidad y tiene la valentía de hablar sobre lo que ha hecho, ha empezado a caminar por el dichoso camino de recobrar la salud.
Oremos por todas aquellas mujeres que tendrán que llenarse de valor para tener un bebe no deseado:
·        “Amante Padre en los cielos, tú me creaste, y tú estás formando al bebé en mi vientre.
Ayúdame a amar a este bebé que has hecho.
Otórgame la gracia de enfrentar mis problemas con valor.
Madre Santa María, ayúdame a traer esta nueva bendición al mundo con la gratitud y el amor con los que trajiste a Jesús.
Te lo pido en su nombre. Amén”.
 Fuente: Sheila Morataya

Publicada en DIARIO DE ÁVILA Digital   24 de junio de 2016

Publicada en “Cartas al Director, Tu voz en la red” Digital 
30 de junio de 2016


493 El amor y la belleza más pura.

493   El amor y la belleza más pura.

Es este: el relato, y la conmovedora carta de una madre al médico que le recomendó que abortara.  Obtenido de la fuente de yahoo.es
Courtney Baker quedo embarazada. Poco tiempo después, su médico ginecólogo le dio la noticia: tendría una hija con síndrome de Down.
El médico le sugirió interrumpir su embarazo, e incluso insistió después de que ella se negó. La futura madre se sintió presionada a tomar esa decisión, pero no la tomó y siguió adelante con el embarazo.
Quince meses después nació su hija Emersyn Faith, la madre que reside en Sandford, Florida, decidió escribirle una carta al médico y enviarla por correo postal. Fue la pequeña con 15 meses quien la colocó en el buzón.
La madre compartió la carta en Facebook y la leyeron miles de personas.
Y Courtney Baker nos dice:
·        “No tengo ni idea de cómo el médico puede haber reaccionado a mi carta, pero tengo fe en que Dios puede obrar un milagro y le pueda cambiar el corazón”.
La carta al médico dice:
·        “Vine a usted durante el momento más difícil de mi vida. Estaba aterrorizada, ansiosa y completamente desesperada. Pero en lugar de apoyo y aliento, usted sugirió que acabáramos con nuestra hija. Nos preguntó de nuevo si entendíamos lo baja que sería nuestra calidad de vida con una niña con síndrome de Down. Usted sugirió que reconsideráramos de nuevo nuestra decisión de continuar con el embarazo”.
“Me entristece que estuviera tan equivocado al decir que un bebé con síndrome de Down disminuiría nuestra calidad de vida. Me rompe el corazón que sea posible que le diga eso a una mamá aún hoy en día”.
“Posiblemente nunca tendrá el privilegio de conocer a mi hija, Emersyn”.
Y termina diciendo:
·        “Le aseguro que nuestra hija, de hecho, ha enriquecido nuestra calidad de vida; y ha abierto, a la pareja, al conocimiento del amor y la belleza más pura”.
Y dijo Baker a ABC News: “Espero que vea y lea mi carta”.
Emersyn es una prueba de que los niños con necesidades especiales son dignos y pueden cambiar el mundo.


Publicada en “Cartas al Director, Tu voz en la red” Digital  12 de junio  2016


Publicada en DIARIO DE ÁVILA Digital   1 de julio de 2016

482 El PP y el voto católico.

482   El PP y el voto católico.

Francisco Marhuenda, director del diario La Razón, en su artículo: “Rajoy y el voto católico”, publicado en su periódico, pide al presidente del gobierno, Mariano Rajoy, gestos para que los votantes católicos, descontentos ante su negativa de derogar la ley del aborto, se acerquen a las urnas el 26-J.
Personalmente como católico agradezco a Francisco Marhuenda la publicación de este artículo. Un artículo significativo para todos los que estamos sensibilizados especialmente con esta cuestión relativa a la vida del ser humano.
El silencio de tantos católicos, respecto a ello, es incomprensible en esta materia trascendental y prioritaria. Esta omisión puede convertirse en un hecho grave.
Cada católico, o cada persona opuesta al aborto, en la medida de sus posibilidades deben de hacer su aportación y, al menos, alzar su voz haciéndose sensible a esta causa.
Y nos dice Marhuenda:
·        “El retroceso del PP en las elecciones del 20-D tiene diversas causas, pero una de ellas, estoy convencido, es consecuencia del descontento de una parte de su electorado por la inexplicable actuación en un tema tan sensible como el aborto. Es cierto que hay otras cuestiones que han ayudado, como mantener la nefasta ley de memoria histórica, que no tiene nada que ver con la historia; y finalmente están: la corrupción, las reformas, los recortes y la presión fiscal”.
Y continua: ¿Por qué muchos votantes se quedaron en casa?
·        “La verdad es que los insultos de Celia Villalobos no ayudaron, porque afirmar que los que estén en contra del aborto no tienen cabida en el PP es una vergüenza”.
“No voy a glosar la ignorancia de esta diputada, porque se descalifica sola y es una demagoga con sensibilidad de izquierdas”.
Ahora Francisco Marhuenda, indica a Rajoy que debería centrar sus esfuerzos en recuperar a ese votante abstencionista que está deseoso de un gesto para apoyarle, porque no quiere que gobierne la izquierda y no le gusta Ciudadanos. Y dice:
·        “El PP no ha sido capaz de ofrecer una respuesta coherente en este tema tan complejo como sensible, pero el silencio no es una salida”.
·        “La inmensa mayoría de cristianos, no sólo de católicos, estaría satisfecha con regresar a la situación anterior del aborto”.
Y sigue indicando:
·        “La izquierda maneja muy bien la ideología, mientras que el PP lo hace con la gestión y la eficacia en el gobierno, pero ofrece una imagen muy fría y tecnocrática. Rajoy es una persona de gran calidad humana y conoce muy bien al electorado de centro derecha, por lo que el voto útil y del miedo es coherente para impedir la realidad que podemos vivir después del 26-J, pero falta un impulso para atraer a esos millones de votantes del PP que están dispuestos a quedarse en sus casas”.
Marhuenda está convencido de que los gestos en esa dirección podrían dar un vuelco electoral y no perdería ni un solo voto. Mantener la posición respecto del aborto, es limitarse en sus aspiraciones, como señalan las encuestas más serias y rigurosas, mientras que recuperar el electorado tradicional del PP le permitirá romper ese techo y alcanzar una mayoría suficiente de gobierno. No debería olvidar los porcentajes que se obtuvieron en los años 2000, 2004, 2008 y 2011. Y esos porcentaje no fueron sólo por la confianza en cómo se iba a gestionar la economía.

Publicada en “Cartas al Director, Tu voz en la red” Digital  10 de junio  2016