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621. Sintoniza tu vida, reza el Rosario.

621.   Sintoniza tu vida, reza el Rosario. 

En este mes de octubre es muy bueno para los cristianos el rezo del Santo Rosario.
La festividad de la Virgen del Rosario se celebra en toda la Iglesia, y con toda solemnidad y cariño, el día 7 de octubre.
El Santo Rosario nos ayuda a vencer en las dificultades del cada día.
Es una poderosa arma de paz y de conquistas.
Suaviza en nuestra vida los desasosiegos y las inquietudes.
Es un eficaz lubricante ante las agresiones, los contratiempos y las contradicciones.
Es una medicina dulcemente saludable que quita de nuestras vidas la desesperanza y nos llena de quietud humana y espiritual.
Los Papas, desde tiempo inmemorial, aconsejan su práctica.
El Papa San Juan Pablo II lo regalaba, lo aconsejaba y lo rezaba siempre. Era un entusiasta de esta devoción mariana por excelencia.
Era un fiel enamorado de María Santísima.
La historia del Santo Rosario es la historia, bella historia, de Jesús y de María. Bella historia de Jesús de Nazaret que nace por amor para dedicarse por entero a la salvación del ser humano.
Ten siempre a mano un Rosario para rezarlo adecuadamente y con esmerada devoción.
Y a la vez que lo rezas, irás descubriendo detalles de la vida íntima de Jesús y de María, irás conociendo también los misterios de salvación que forman parte esencial de nuestra vida de cristianos y te irás llenando de alegría y de paz; y a su vez llenarás tus alforjas de la, inconmensurable y gratificante, sabiduría de lo divino.
Si quieres a María reza el Rosario, si quieres querer más a María reza con más intensidad y devoción el Rosario. Si quieres vivir con amor y por amor, no lo dudes, y ante todo reza el Rosario.
El Rosario lo puedes rezar en la quietud de la Iglesia, en el bullicio de la calle, en la tranquilidad del hogar, en los medios de transporte que habitualmente usas, eso sí, poniendo siempre mucho amor y cariño.



Publicada en DIARIO DE ÁVILA Digital   1 de noviembre de 2017

544 Esperanza.

544   Esperanza.

El 18 de diciembre celebramos la festividad de la Virgen de la Esperanza. Celebramos la expectación de María. Siete días antes del nacimiento del Señor.
Nuestra esperanza está anclada en una sublime realidad, en una realidad trascendente que supera todos los acontecimientos del mundo:
·        El cosmos, el universo, las galaxias, todo el sistema planetario se rinde ante la supremacía humana y divina de una mujer: María.
Ella es la criatura por excelencia.
Ella es bienaventurada por todas las generaciones.
Ella, pudo y quiso, llevar en su vientre al mismo Dios:
·        Un Dios, Soberano y Señor.
Ella llevó, en su maternal y sagrada custodia:
·        Al Rey, al Creador, al Redentor.
Hoy, y en estos días, un clamor de Esperanza inunda a millones de corazones que junto a Ella queremos vivir la especialísima realidad del nacimiento de nuestro Sr. Jesucristo.
La Esperanza llena la tierra.
La Esperanza nos hace descubrir el auténtico horizonte de nuestras vidas.
La Esperanza es la compañera de nuestro viaje por esta tierra, un viaje:
·        Áspero, dificultoso y en ocasiones desalentador.
Pero un viaje en el que no nos falta el bálsamo lleno de cariño y ternura de una buena Madre.
Ella, María, colma de anhelos  nuestra vida:
·        Ella nos llena con los dones que corresponden a la Celestial Princesa, a la Reina, a la Señora.
Todos, sabemos agasajar a esta Madre bendita y soberana.
Todos podemos decir que, hoy y siempre, estamos llenos:
·        De esperanza, de ansiosa expectación, de oración, de petición encendida, de emotividad colmada, de entusiasmo, de vibración radiante, de aliento vivificador.
Ella, Nuestra Esperanza se lo merece todo y nos lo da todo, pues ella lo tiene todo.
Y lo tiene todo, porque nosotros sus hijos, junto a Jesucristo se lo hemos dado, atendiendo a su Soberana Realidad, a su Grandeza, a su Amor:
·        Un Amor que supera en bondad y en gracia todos los amores de la tierra.

Publicado en La Nueva España. Prensa Asturiana. Digital.   21 de diciembre de 2017
Publicada en DIARIO DE ÁVILA Digital   21 de diciembre de 2017
Publicada en Diario JAÉN    24 de diciembre de 2017



543 Linarejos, sintonía armoniosa con todo lo creado.

543     Linarejos, sintonía armoniosa con todo lo creado.

En este tiempo de Navidad la Virgen en su advocación de Linarejos se presenta ante nuestros ojos con el especialísimo e inmaculado título de Purísima Concepción.
María es la llena de Gracia. La Gracia Plena. El Arca de una Nueva y Eterna Alianza. El Arca del Celestial y Divino Paraíso.
A través de Ella nos llega el inmenso caudal y la gratificante plenitud de la blancura más perfecta, de la pureza más exquisita.
Por otro lado y en sintonía armoniosa, y singular, con toda la creación, Ella es, a su vez, toda esperanza, clamorosa dicha, princesa soberana, plena realeza.
Los días ocho y dieciocho de diciembre, son dos días especialmente significativos para María y para todo el mundo cristiano. María se balancea amorosamente entre la valiosa realidad de estos dos importantísimo dones: la Esperanza y la Inmaculada.
En ellos, en estos días, la Inmaculada se viste de Esperanza; y la Esperanza Inmaculada se viste de plenitud, de grandeza, de dulce y tierno cariño.
Desde el 25 de marzo en el sagrado vientre de la más sagrada mujer, anida  la más sagrada de las semillas: la semilla de Dios. Y esa semilla tan excelsa, cuajara en flor y fruto, y llenará el mundo de su gran Tesoro. Y todo sucederá de una manera sencilla, con la corriente normalidad con la que suele actuar Dios.
En Belén no habrá sobresaltos, ni riquezas, ni espectáculos, ni grandes titulares. Allí  de manera normal se realizará lo grandioso. Allí, de manera silenciosa nos llegará  la luz y el fuego: la Vida. La Voz de Dios llegará entre la sublimidad de un silencio enriquecedor; un silencio del que estará ausente la notoriedad, lo llamativo.
Dios se hace hombre entre el especialísimo poderío de la más “exquisita” pobreza.
Los dones de Dios emanan de la humildad, de la sencillez, de la naturalidad; y siempre están lejos del engreimiento, de la prepotencia, del desapacible orgullo, de lo portentoso.
Dios, como en Belén, viene siempre a los corazones de aquellos que viven la misericordia, la mansedumbre, la ternura, el perdón …
La verdad de Dios es la verdad sincera que no enturbia la realidad. La verdad clara y nítida. La verdad suprema que emerge de sus más firmes y estables raíces.
Entre la verdad, la pobreza, la sencillez, la humildad se crea un hábitat en el que Dios inevitablemente se hace presente.
En estos días intensos acojamos con amor la llegada de nuestro Cristo y hagámoslo junto a María que es la Madre del Amor Hermoso; es la, por siempre bien llamada y con fervor aclamada, Virgen de Linarejos.


Publicada en Ecos de Linarejos                                     Navidad 2017

610. Una Aurora de amor y belleza.

610.   Una Aurora de amor y belleza.

Para que las buenas gentes de Ávila, Burgos, León y de toda Castilla puedan saborear la singular belleza de la semana Santa Granadina, y en ese paraje inconfundible del Albayzín. A ellas, a los castellanos que, como ningunos, saben descubrir la hermosura espiritual de los acontecimientos populares va dedicado este relato:
Tarde de primavera.
Jueves Santo.
Tenue olor a azahar.
El humo del incienso se mete por cada rincón de las estrechas y empinadas calles.
El Albayzín se viste de fiesta.
De San Miguel bajo viene una Aurora:
·        Es una Aurora de paz, amor y belleza.
Es una “Aurora boreal”.
Un ser Celeste incrustado en la belleza inigualable de un indescriptible paraíso terrenal.
Las pendientes de estas calles parecen torrentes por los que circula apretadamente la gente.
La bulla se apelotona. El murmullo encaja en la gratitud de la escena. Todos quieren llegar al sitio deseado.
La Cruz de Guía aparece ante nuestros ojos. El cortejo comienza. Los cirios de los nazarenos empiezan a pasar.
La túnica impecable de cada uno llama la atención en esta tarde luminosa.
Otros en señal de penitencia llevan una pesada cruz. Esa cruz que por amor llevan con garbo.
¡Y las mantillas! ¿Qué decir de ellas? Qué decir de esas mujeres que ataviadas con esas bellas mantillas, mantillas de solemnidad y luto, engalanan el cortejo y acompañan a la Aurora, a la Señora del Albayzín, a la Señora de Granada.
Y todos, unos y unas, lo hacen llevados por la fuerza del amor. Un amor que brota a raudales.
¡Y mientras!: El corazón de los que contemplan la escena se estremece por la belleza del cortejo y por la grandeza del sentimiento religioso.
Es un espectáculo sin igual que roza el cielo y toca muy levemente la tierra.
En muchos rostros van apareciendo las lágrimas al acercarse paso a paso y con impecable armonía el palio, y en él: María.
·        La Aurora celeste. La celestial Princesa.
La Señora. La hermosura plena…
El Señor, Jesús, ya ha pasado. Maniatado y humillado. Destrozado por el dolor. Abatido por el sufrimiento. Es el escarnio total, dada la crueldad de los que lo atormentan.
Él, Nuestro Padre Jesús del Perdón, pasaba despacio, lo hacía con delicada ternura, llevado con mucho amor por sus costaleros. Y todo ello ha dejado en nosotros una huella:
·        La huella de ese sereno semblante. Es Cristo.
Y ha dejado una fuerza:
·        La fuerza de su gran amor.
Y además una pena, porque lo hemos visto abatido, roto, desecho.
Y ahora muy cerca de nosotros ya: la Madre.
·        Es la Aurora.
Es la Madre del Dolor y de la Esperanza.
Es la Madre de la Ternura.
La Madre de las delicadezas. De esas delicadezas de la que el Papa Francisco nos habla.
Es la Madre de las caricias y del cariño.
La Madre del Amor Hermoso.
La Madre de la Vida. La Madre.
Las flores, venidas quizás de lejos y puestas con amor adornan su trono.
Decenas de velas alumbran su rostro. Su rostro que resplandece como si de un inmenso manantial de hermosura se tratara.
El paso de blanco, todo de blanco. Un blanco que reluce en esta especialísima tarde granadina.
No cabe más dicha que la de poder contemplar tal cúmulo de belleza y hermosura.
El arte se confunde con el amor, el amor se confunde con la belleza. Y todo forma un enjambre de pasión encendida, de sentimientos emotivos, de grande y grata plasticidad material y espiritual.
Al contemplar el rostro de la imagen quedamos atónitos, atolondrados, exhaustos.
Y rezamos. Rezamos serenamente dejando que nuestra imaginación vuele emocionada. Tenemos tanto que pedir que el corazón se colapsa y la mente queda absorbida por aquella vivificante contemplación. Cada detalle que observamos roza la perfección. No cabe más.
Y nos venimos abajo sumidos en la desolación:
·        Cuando pensamos en aquellos familiares  nuestros tan queridos que ya no están.
Cuando pensamos en la placidez emocional que nos ha producido siempre el cariño y la amistad de nuestros amigos, de esos amigos que quizás ya no vivan junto a nosotros.
Cuando pensamos también: en el dolor, en el sufrimiento, en la marginación, en la violencia que sufren millones de personas en este nuestro mundo de hoy.
Y mientras, mientras, a nuestro lado, contemplamos los pies de los costaleros.
Esos costaleros valientes y enamorados que llevan a María.
Y, ante ellos, nos llenamos nuevamente de esperanza:
·        Es la esperanza de saber que la vida vale la pena. Vale la pena. Y vale la pena, cuando se vive por amor y con amor.
Y mientras recorríamos con el pensamiento el porqué de nuestra existencia, entre la bulla, en aquella calle estrecha, en aquel ambiente acogedor y cálido:
·        Se oye una voz, una voz contundente. Es la voz del capataz que habla a los suyos, a sus costaleros. Es la voz y la llamada precisa.
El capataz con fuerza golpea el llamador. Una vez. Dos. Tres veces. Y tras los golpes, esas bellas palabras que encienden el corazón de todos:
·        ¡Vaaaamos!. ¡Eso es! ¡Al cielo con Ella! Y el repullo de la emoción forma un fuerte nudo en nuestras gargantas, y la respiración se hace difícil, y la consternación lo llena todo.
Ante esto, no cabe más:
·        Es el aire puro del perfecto amor.
Es la grandeza de la vida.
Es la Aurora.
Es el Sacromonte.
Es, ese Albayzín, fruto divino de un humano y puro mestizaje.
Es Dios que ha venido a quedarse un rato con nosotros:
·        Y Él no se quiere ir.
Tú, yo: dejémosle que se quede.
Hagámosle un sitio: Él quiere.
Quiere estar, hoy y siempre, contigo y conmigo.
Es el momento:
·        Es el momento de la pasión amorosa.
Es el momento de la fe.
Es el momento del compromiso.
Es el momento de comenzar.
·        Este es el momento: no te enfríes.
Ha pasado por sus calles: la Aurora de Granada, y lo ha hecho con su implacable grandeza.
Y Ella: Aurora, y Él: Jesús del Perdón, siempre dejan huella.



Publicada en DIARIO DE ÁVILA Digital   18 de mayo de 2017  

517. Fátima, 13 de junio 1917.

517.    Fátima, 13 de junio 1917.

En Fátima. Portugal, el 13 de junio de 1917, hace 100 años, pasó esto: Estaban rezando el rosario con algunas personas; y vieron  de nuevo,  solamente ella  y sus primos Jacinta y Francisco, el reflejo de la luz, que se aproximaba; corrieron hacia la encina y se arrodillaron:
·        Momentos después la Señora estaba allí, como el día 13 de mayo.
Lucía nos cuenta. Yo le pregunté a la Señora:
·        ¿Qué quiere?
La Señora respondió:
·        Quiero que vengáis el día 13 de cada mes.
Que recéis el rosario todos los días.
Y que aprendáis a leer.
Después os diré lo que quiero.
Lucía le pidió a la Señora:
·        Quiero pedirle que nos lleve al Cielo.
La Señora respondió:
·        Sí, a Jacinta y a Francisco los llevaré pronto.
Tú te quedarás aquí algún tiempo.
Jesús quiere servirse de ti para hacerme conocer y amar.
Él quiere establecer en el mundo la devoción a mi Inmaculado Corazón.
Le preguntó apenada:
·        ¿Yo quedare aquí solita?
La Señora le respondió:
·        No hija. ¡Tú sufres mucho! No desfallezcas.
Nunca te dejaré. Mi Corazón Inmaculado será tu refugio y el camino que te llevará a Dios.
Después, cuenta Lucía:
·        Ella abrió sus manos y nos comunicó por segundo vez  el reflejo de su luz.
A través de la luz nos vimos sumergidos en Dios. Francisco y Jacinta parecían estar en la parte de la luz, que se elevaba al Cielo, y yo en la que se derramaba sobre la Tierra.
Frente a la palma de la mano derecha de Nuestra Señora, estaba un corazón cercado de espinas que parecían clavarlo.
Comprendimos que era el Corazón  Inmaculado de María que quería reparación, por estar ultrajado por los pecados de los hombres.
Las apariciones  sembraron las dudas.  Las culpaban de todo. Pensaban que mentían. Tomó carta en el asunto el párroco de Fátima. La madre de Lucía pensó que la niña diría la verdad  al sacerdote…
Al final todo lo que les prometió Nuestra Señora a los santos Francisco, Jacinta y a la venerable Sor Lucía se cumplió como ella dijo.
La evidente y manifiesta cercanía de la santísima Virgen en nuestras vidas nos debería de ayudar a profundizar en los misterios de nuestra fe y nos debería de ayudar a dirigir también nuestras vidas para vivir  siguiendo con plena fidelidad a nuestro Maestro y Sr. Jesucristo; de esta manera conseguiremos el grato don de la esperanza con el que alcanzaremos en plenitud la felicidad. Bien es cierto que para todo esto hay que creer, es por ello por lo que es conveniente pedir insistentemente el don de la fe, y como decíamos antes profundizar en ella, para que ella sea siempre guía, faro y luz de nuestras vidas. Sin fe no hay ni doctrina, ni apariciones, ni milagros, ni promesas. Sin fe sólo hay historietas, especulaciones, rumores y hechos inconexos y faltos de credibilidad y de vida.

Publicada en DIARIO DE ÁVILA Digital   22 de junio de 2017 

Publicada en Diario JAÉN    26  de junio de 2017


603. El papa canoniza a los videntes de Fátima

603.   El papa canoniza a los videntes de Fátima.

El papa Francisco, en una ceremonia en Fátima, proclamó santos, este sábado, 13 de mayo, a los dos hermanos pastorcillos, Jacinta y Francisco, a los que junto con su prima Lucía se les apareció la Virgen hace 100 años.
En la Misa de canonización el Pontífice ha centrado su homilía en la esperanza; y nos dijo que Él nos había creado como una esperanza para los demás, una esperanza real y realizable en el estado de vida de cada uno.
Y asimismo añadio:
·        “El cielo activa aquí una auténtica y precisa movilización general contra esa indiferencia que nos enfría el corazón y agrava nuestra miopía. No queremos ser una esperanza abortada”.
Y ha declarado que la Virgen vino a recordarnos la Luz de Dios que mora en nosotros. Y no vino aquí para que se la viera. Para esto tendremos toda la eternidad: a condición de que vayamos al cielo, por supuesto.
Al inicio del acto, el obispo de Leiria-Fátima, António Marto, pidió al papa que inscribiese a Francisco y Jacinta en el libro de los Santos.
Posteriormente, el pontífice leyó la tradicional fórmula de la ceremonia, pero esta vez -de manera excepcional- la leyó en portugués y no en latín.
“Declaramos y definimos como santos a los beatos Francisco y Jacinta Marto, los inscribimos en el Libro de los Santos y establecemos que en toda la Iglesia ellos sean devotamente honrados entre los santos”, proclamó Francisco en portugués.
Durante la procesión que abrió la ceremonia, las reliquias de Francisco y Jacinta, que murieron con 9 y 10 años, se colocaron junto al altar con la imagen de la Virgen. Los relicarios con forma de ampolla de cristal contenían un mechón de pelo de Jacinta y un fragmento de hueso de la costilla de Francisco.
El milagro realizado por la intercesión de Francisco y Jacinta, y que fue aprobado para poder ser santos, es la curación de un niño brasileño. El niño Luca Baptista sufrió una grave lesión cerebral al caer por una ventana en marzo de 2013, cuando tenía 5 años.
Sus padres, João Baptista y Lucila Yuri, procedentes del municipio de Juranda, en el estado de Paraná, rezaron insistentemente a los pastorcillos de Fátima y el niño se recuperó de una manera inexplicable para la ciencia.
Hoy esta familia llevará las ofrendas en la misa que celebrará Francisco en Fátima.
El Santo Padre ha expresado su gratitud a los cientos de miles de personas que llenaban a rebosar la explanada del santuario, y calles cercanas.
También les ha recordado:
·        “Bajo su manto, no se pierden”.
·        “De sus brazos vendrá la esperanza y la paz que necesitan y que yo suplico para todos mis hermanos en el bautismo y en la humanidad, en particular para los enfermos y los discapacitados, los encarcelados y los desocupados, los pobres y los abandonados”.
El Papa argentino ha destacado:
·        “Les he reunido aquí para dar gracias por las innumerables bendiciones que el Cielo ha derramado en estos cien años. Años en los que, desde este Portugal rico en esperanza, y bajo el manto de Luz de la Virgen, las innumerables bendiciones han llegado hasta los cuatro ángulos de la tierra”.
El Santo Padre ha presentado, como un ejemplo para todos, la vida de los nuevos santos Francisco y Jacinta Marto, los niños videntes: “A quienes la Virgen María introdujo en el mar inmenso de la Luz de Dios, para que lo adoraran. De ahí recibían ellos la fuerza para superar las contrariedades y los sufrimientos”.        Al concluir, ha pedido la protección de María: “Para saber descubrir el rostro joven y hermoso de la Iglesia, que resplandece cuando es misionera, acogedora, libre, fiel, pobre de medios y rica de amor”.

Publicada en DIARIO DE ÁVILA Digital   17 de mayo de 2017 


602. Historia de María Auxiliadora.

602.  Historia de María Auxiliadora.

En la Basílica de María Auxiliadora en Turín se encuentra una de las imágenes más representativas de la Virgen en su advocación de "Auxiliadora de los Cristianos". 
El precioso cuadro, que se halla tras el altar y se aprecia desde cualquier punto del templo salesiano, tiene tras de sí una historia llena de misticismo.
Fue el mismo San Juan Bosco, gran propagador de la devoción a María Auxiliadora, quien mandó pintar la majestuosa obra al pintor italiano Tomás Lorenzone y le dio instrucciones precisas sobre cómo debía realizarla.
El artista tardó tres años en culminar el cuadro, que luego fue entronizado en la Basílica de María Auxiliadora con el título de "María Madre de la Iglesia".
Tiempo después, cuando ya había culminado el cuadro, Lorenzone confesó:
·        “Al representar el rostro de la Virgen sentí como si una mano invisible guiaba mi pincel; de ahí la preciosa expresión del rosto de Nuestra Señora”.
De acuerdo con varios expertos, el icono recoge toda la teología de Don Bosco sobre la Auxiliadora de los Cristianos. 
Las dos coronas doradas, de María y el Niño, se relacionan con el texto del Apocalipsis que dice:
·        "Una Mujer vestida de sol, con la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas sobre su cabeza". 
La imagen fue coronada solemnemente mediante decreto del Papa León XIII el 17 de mayo de 1904.
La devoción a María Auxiliadora se remota a los primeros cristianos en Grecia, Egipto, Antioquía, Éfeso, Atenas y Alejandría, quienes acostumbraban llamar a la Virgen como "Auxiliadora". 
En 1806 las aspiraciones ambiciosas de Napoleón que quería imponer al Papa exigencias de bloquear Inglaterra a lo que el Papa se negó, hizo que Francia invadiera Italia obligando al destierro al Papa Pío VII.
En su cautiverio, que duró 5 años, el pontífice prometió a la Virgen que si recuperaba su libertad y volvía a Roma, declararía ese día como solemne en honor a María Auxilio de los cristianos.
El emperador francés fue derrotado y Pío VII pudo encaminarse hacia la ciudad de Roma, donde en medio de una alegría general entró el día 24 de mayo de 1814.
De este acontecimiento, viene la tradición de la Solemnidad a María Auxiliadora cada 24 de mayo.
Pero sin duda fue con San Juan Bosco con el que esta advocación mariana encontró un mayor auge religioso y popular.
El santo educador de Turín veía el florecimiento de sus obras apostólicas y educativas entre los jóvenes como obra de la Virgen María.
En 1860 se le aparece la Virgen y le manifiesta su deseo de ser honrada con el título de “Auxiliadora”, y señala el sitio para que se le construya un templo.
En 1863, con graves dificultades, Don Bosco comienza la construcción de la hoy Basílica de María Auxiliadora, lo hace con apenas un capital de cuarenta céntimos.
San Juan Bosco, junto con la Familia Salesiana, extendió por el mundo esta advocación y también al Santo Rosario.
Fuente: gaudiumpress.org

Publicada en DIARIO DE ÁVILA Digital   30 de mayo de 2017   



599. La Virgen de Fátima y San Juan Pablo II.

599.   La Virgen de Fátima y San Juan Pablo II.
  
El 13 de mayo de 1917, Nuestra Señora de Fátima se apareció a los niños: Lucia, Jacinta y Francisco que actualmente están enterrados en la Basílica construida junto a la Capelinha. Jacinta y Francisco son ya Beatos y van a ser canonizados por el papa en el centenario de la Aparición. El día 13 de mayo del 2017.
Los mensajes marianos de Fátima siguen removiendo a las almas y fortaleciendo su fe. El rezo del Rosario, pedir por los pecadores, desagraviar tantas ofensas como hacemos a su Hijo Jesucristo ha de ser viva realidad que nos ha de mover también al sacrificio voluntario en los miles de detalles de cada día.
Desde el 13 de mayo de 1981, debido al atentado que sufrió el  Papa, relacionamos a Fátima directamente con Juan Pablo II.
¿Cómo se organizó el atentado? Pese a las dudas a que dieron lugar la trama de los organizadores, poco a poco, todo se va sabiendo.
En su primer viaje a Polonia, el día 2 de junio de 1979 en la Plaza de la Victoria de Varsovia, el Papa dijo ante un millón de polacos: 
·        “No se puede, de hecho, comprender al hombre sin Cristo. Esa fundamental realidad que es el hombre no es capaz de comprenderse en sí misma, hasta el fondo, sin Cristo. No se puede entender: ni quién es, ni cuál es su verdadera dignidad, ni cuál es su vocación, ni su destino final. Todo esto reitero que no se puede entender sin Cristo...”
Cuando este viaje fue analizado en el Kremlin se constató la enorme empatía, la capacidad de convocatoria y el poder de comunicación del Papa. Y se observó que si en vez de ser una visita para hablar de Dios hubiese sido para animar a las muchedumbres a rebelarse contra la falta de libertad a la que estaban sometidos los polacos por el gobierno comunista, el pueblo –fiel a su carisma- le habría seguido diligentemente y con prontitud.
Ante esto, las autoridades soviéticas decidieron actuar con diligencia para salvar su ideología: el Comunismo.
 Ideología que con tanta claridad, contundencia y eficacia, día a día, estaba desmontando Juan Pablo II. Por lo tanto había que acabar con este acuciante y grave peligro.
Y comenzó a diseñarse y organizarse minuciosamente el atentado.
Diez años más tarde, en 1989, ciertamente se produjo el derrumbamiento de todo el sistema comunista y soviético y no sólo en los llamados países satélites, sino también en el interior de la ya extinta Unión Soviética.
Y mientras que tanto: escritores como pensadores, e investigadores y criminalistas o políticos, aducían causas de todo tipo y de toda índole; Juan Pablo II era capaz de dar, con perfecta autenticidad y con implacables argumentos, la convincente explicación, moral y cierta, de la caída del comunismo.
Y había que empezar a buscar la causa de tal hecho.
·        En sus palabras de 1979.
·        En la nítida claridad de su mensaje.
·        Y en la autenticidad, ejemplaridad y santidad de su vida.
La bala que recibió el Santo Padre estuvo a punto de acabar con su vida, pues recorrió su cuerpo y fue rozando siempre órganos vitales; pero él mismo reconoce que fue un gran milagro, y que el milagro fue de la Virgen de Fátima. El Papa nos dijo: 
·        “Una mano ha sostenido la pistola, y otra ha guiado la bala”.
El 17 de mayo de 1981, con voz débil y desde el hospital, Juan Pablo II habla al mundo, por vez primera desde el atentado que había podido costarle la vida. Nos dice: 
·        Rezo por el hermano que me ha herido, al cual he perdonado sinceramente”.
Si el Papa salió vivo de este salvaje atentado, en el que le dispararon a bocajarro, fue por la acción portentosa de la Virgen de Fátima.
El 13 de mayo de mayo de 1994, Juan Pablo II, no tendrá reparos en decir a un grupo de Cardenales en Roma:
·        A mí se me ha dado a comprender de un modo especial el mensaje de la Virgen de Fátima: la primera vez el 13 de mayo de 1981, en el momento del atentado contra la vida del Papa: contra mi persona; y después de nuevo hacia el final de la década de los ochenta con ocasión del hundimiento del comunismo en los países del bloque soviético. Pienso que se trata de una experiencia bastante transparente a todos”.
Cinco meses después del atentado, en la Audiencia General del 14 de octubre de 1981, decía:
·        “El atentado contra la vida del Papa del 13 de mayo me ha permitido, al mismo tiempo, comprender claramente y hasta el fondo que ésta es una gracia especial Suya para mí mismo como hombre; y, a la vez –teniendo en cuenta el servicio que realizo como Obispo de Roma y Sucesor de San Pedro– una gracia para toda la Iglesia y para todo el mundo.
La riqueza sustancial de estos argumentos y de estos mensajes tiene como fuente a Pedro Beteta, Doctor en Teología y escritor, en AnalisisDigital.com     


Publicada en DIARIO DE ÁVILA Digital   12 de mayo de 2017