Mostrando entradas con la etiqueta Dolor y esperanza. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Dolor y esperanza. Mostrar todas las entradas

627 El perfil de lo eterno.

627   El perfil de lo eterno.

Una organización holandesa cumple gratis los últimos deseos de personas que están al borde de la muerte.
Hace diez años, Kees Veldboer, un conductor de ambulancias holandés fundó una organización en su país para cumplir los últimos deseos de todas las vidas que se marchan. Nos dice Kees:
·        "Los que habitan cuartos en los que se va a morir tienen deseos. Sueñan con cosas sencillas, nada extrañas. Vi entonces, que quizá valía la pena sacar a la gente del hospital, de toda su tristeza o dolor, para darles un último recuerdo feliz, un último deseo".
Todo comenzó inesperadamente cuando un señor, que se tenía que trasladar de un hospital a otro, rogó no volver a la cama en la que se había pasado los últimos tres meses. Aquel hombre, un ex marinero, pidió poder sentir una vez más la belleza del mar.
A la fundación, llamada Stichting Ambulance Wens, le han pedido todo tipo de deseos: asistir a un último concierto, ver un último partido de fútbol, tomar el último café al sol o salir para poder estar en la boda de su hijo. Ya llevan más de 9.000 deseos cumplidos, todos de forma gratuita.
El hijo de uno de ellos cuenta, que su padre estaba como cuando ibas a ir a una excursión en el colegio y la emoción en las tripas no te dejaba dormir:
·        "Fue hermoso, emotivo, muy bello. Era como si se acordara de nuevo de vivir".
Rob Oostrumnos de 57 años, cuando acaba su trabajo diario de policía, se ocupa en llevar alguna de las seis ambulancias de las que disponen. Desde sus inicios está en la organización y reconoce que ahora todo es más sencillo. Ya se han sumado 230 voluntarios y cuentan con más recursos. Al principio no. Y explica:
·        “Realizábamos miles de llamadas hasta lograr reservar billetes, restaurantes o pases para un espectáculo. Y para convencer a quien estaba al otro lado de la línea telefónica de que quien iría, lo haría sobre una camilla y probablemente con oxígeno asistido”.
Señala Wilma eplica:
·        "Aquí, a los que estamos ayudando, todos los deseos nos hacen mella. Originan un interrogante, un fuerte impacto, una sacudida".
Durante el trayecto, cuenta otro, hay algunos que incluso se desahogan y te cuentan cosas personales y cómo se sienten. Todo es muy especial, alexionador.
Todos los deseos o las voluntades que se atienden vienen de pacientes a los que ya se les ha retirado el tratamiento.
Durante estos años se han encontrado con médicos reticentes a dejar que vivan una experiencia intensa. Pero conforme pasan los años, la situación va dando la vuelta y ahora son los propios doctores los primeros en llamar a la fundación.
Y resalta Veldboer:
·        "Se debería entender como un cuidado paliativo. Se está atendiendo a lo que una persona desea al final de la vida. Siempre vamos los que somos profesionales sanitarios y supervisamos que no tengan dolor. A veces, después se encuentren un poco agotados, pero el cansancio no les apena".
A los enfermos, todo les parece relajante, reconfortante, espléndido y tremendamente vivificador:
·        Esto les produce un gran placer, una grata dicha. Es experimentar otra vez la vida, su grandeza y su belleza. Produce en ellos una paz interior y un sosiego físico y también psicológico, un alivio para el alma.
El último caso es el conmovedor gesto de un enfermero con una mujer terminal que quería ver el mar por última vez.
Una mujer australiana en cuidados paliativos debido a una enfermedad terminal se desplazaba en una ambulancia del servicio de Queensland. Australia. Ella ha visto cumplido su último deseo: ver el mar una vez más.
La enferma terminal se dirigía a una unidad de cuidados paliativos en un hospital local y antes de llegar a su destino expresó cuanto le gustaría “poder estar tumbada en la playa”, en vez de en esa ambulancia.
El equipo a cargo de la ambulancia decidió cumplir su sueño y se desplazó a la playa de Hervey Bay.
Una vez allí, uno de los enfermeros llevo la camilla, donde yacía la mujer, para que esta pudiera contemplar el mar y disfrutar de su belleza, de su inmensidad, de su horizonte cuajado de enigmas, de la brisa, de los barcos y de la exuberante espuma de las olas.
La imagen de ambos mirando al horizonte y la enternecedora historia que la acompaña ha conmovido a miles de personas en las redes sociales, después de que la oficial del Servicio de Ambulancias de Queensland, Helen Donaldson, compartiera el tan especial momento en la cuenta oficial del equipo sanitario en Facebook.
Y emocionado Donaldson cuenta:
·        “A veces no necesitas los medicamentos, el entrenamiento o las habilidades. A veces para marcar la diferencia todo lo que necesitas es mostrar empatía”.
Y añade que el conmovedor momento hizo sentir a la mujer “muy, pero que muy feliz” y hacer saltar las lágrimas a los presentes. Ciertamente sobrecogedor, emotivo… un puzle de gratas sensaciones, de amor.
A muchos, les dolería irse como lo hacen la mayoría de los pacientes terminales: dentro de una habitación, inmóvil en una cama, en un ambiente de espera enfermizo, donde solo huele a hospital. Les hubiera frustrado no volver a vivir una última vez.
Dios desde su inmensidad, pero también desde su cercanía nos puede ayudar para ese último viaje, Él quiere darnos la mano y dar con nosotros, sin sobresaltos, el salto definitivo hacia el edén eterno.

Publicado en Forumlibertas.com  La Firma     11 de diciembre de 2017

Publicada en DIARIO DE ÁVILA Digital   11 de diciembre de 2017

544 Esperanza.

544   Esperanza.

El 18 de diciembre celebramos la festividad de la Virgen de la Esperanza. Celebramos la expectación de María. Siete días antes del nacimiento del Señor.
Nuestra esperanza está anclada en una sublime realidad, en una realidad trascendente que supera todos los acontecimientos del mundo:
·        El cosmos, el universo, las galaxias, todo el sistema planetario se rinde ante la supremacía humana y divina de una mujer: María.
Ella es la criatura por excelencia.
Ella es bienaventurada por todas las generaciones.
Ella, pudo y quiso, llevar en su vientre al mismo Dios:
·        Un Dios, Soberano y Señor.
Ella llevó, en su maternal y sagrada custodia:
·        Al Rey, al Creador, al Redentor.
Hoy, y en estos días, un clamor de Esperanza inunda a millones de corazones que junto a Ella queremos vivir la especialísima realidad del nacimiento de nuestro Sr. Jesucristo.
La Esperanza llena la tierra.
La Esperanza nos hace descubrir el auténtico horizonte de nuestras vidas.
La Esperanza es la compañera de nuestro viaje por esta tierra, un viaje:
·        Áspero, dificultoso y en ocasiones desalentador.
Pero un viaje en el que no nos falta el bálsamo lleno de cariño y ternura de una buena Madre.
Ella, María, colma de anhelos  nuestra vida:
·        Ella nos llena con los dones que corresponden a la Celestial Princesa, a la Reina, a la Señora.
Todos, sabemos agasajar a esta Madre bendita y soberana.
Todos podemos decir que, hoy y siempre, estamos llenos:
·        De esperanza, de ansiosa expectación, de oración, de petición encendida, de emotividad colmada, de entusiasmo, de vibración radiante, de aliento vivificador.
Ella, Nuestra Esperanza se lo merece todo y nos lo da todo, pues ella lo tiene todo.
Y lo tiene todo, porque nosotros sus hijos, junto a Jesucristo se lo hemos dado, atendiendo a su Soberana Realidad, a su Grandeza, a su Amor:
·        Un Amor que supera en bondad y en gracia todos los amores de la tierra.

Publicado en La Nueva España. Prensa Asturiana. Digital.   21 de diciembre de 2017
Publicada en DIARIO DE ÁVILA Digital   21 de diciembre de 2017
Publicada en Diario JAÉN    24 de diciembre de 2017



522 Estoy triste. ¿Y tú?

522     Estoy triste. ¿Y tú?
 
Y estoy triste porque el hambre como un virus mortal sigue deambulando ferozmente en gran parte de las regiones de la tierra:
·        Y unos, muchos y muchos, lo provocan; y otros, millones y millones, no hacemos nada por resolverlo.
Sólo esperamos apaciblemente que llegue el remedio o y criticando a los demás.
Estoy triste porque hay medicinas y remedio para las enfermedades de la mayoría de los pobladores del mundo y, ni esas medicinas, ni esos remedios llegan:
·        Muchas veces porque el coste de esos remedios se queda en las manos usureras de tantos y tantos aprovechados, de tantos y tantos sinvergüenzas y corruptos.
Estoy triste porque en la mayoría de los lugares en guerra o con violencia hay poca o ninguna voluntad de que haya paz, de que se lleguen las soluciones satisfactorias para la mayoría:
·        Las armas y la violencia por desgracia son un indicativo de la capacidad tremendamente diabólica que tiene el ser humano: para hacer el mal, para destruir, para aniquilar.
Estoy triste, una vez más, porque la esclavitud sigue siendo una seña de identidad que identifica a millones de personas en todo el mundo:
·        Niños, jóvenes, mujeres y ancianos viven en esta atroz ignominia que nos da idea de la maldad del ser humano: corrupto, indignó y cruel.
Estoy triste porque en muchos lugares del mundo la mujer sigue estando subyugada e indefensa ante el ataque y la maldad de los miserables, de hombre sin escrúpulos que buscan su bienestar a costa del sufrimiento de los demás.
Estoy triste porque las dictaduras y los dictadores proliferan aún en este siglo veintiuno en el que: la comunicación, la alfabetización y  la cultura, tendrían que hacer que estas nefastas y espantosas lacras de la sociedad estuvieran aniquiladas y sus partidarios sometidos, derrotados y justamente juzgados:
·        Sin embargo muy por el contrario este mundo nuestro actual sigue siendo tierra de cultivo en el que florecen con fuerza grandes y terroríficos dictadores que llevan: el pánico, la penuria y la muerte a millones de personas. Millones de personas que indefensas soportan el yugo de la perversa iniquidad.
Estoy triste porque, después de miles de años de historia, sigue faltando: la libertad, la cultura, la educación, la ciencia, el trabajo, la justicia y tantas y tantas cosas más.
Estoy triste porque la vida no se defiende adecuadamente, por el aborto; por la familia que no se valora adecuadamente; por tantos hogares rotos; por los maltratos; por la violencia doméstica a: hombres, mujeres y niños; por las injusticias sociales; por una enseñanza a la que le falta libertad y le sobra adoctrinamiento arbitrario.
Estoy triste por la proliferación de: la pornografía, la prostitución, la droga, la telebasura y todos los vicios que envilecen al hombre y a la mujer y a los niños y a las niñas; y además rompen la armonía de la creación e impiden que se descubra su belleza.
Estoy triste, para terminar, porque Dios sigue siendo maltratado, maldecido, blasfemado, sin que nadie ponga remedio. Ni unos, ni otros. Nadie pone remedio.
·        Dios era y sigue siendo signo de contradicción. Sigue siendo: rechazado, controvertido, negado, insultado.
Estas pinceladas representativas que he dibujado tristemente, es la realidad de un mundo podrido.
Pero este, en muchas ocasiones, es nuestro mundo; y quizás podamos hacer más por cambiarlo:
·        ¿O seguimos tristes y esperando, con calma, que un movimiento “pendular” inesperado de un giro a la historia y lo cambie todo y del todo?

Publicada en Diario JAÉN    8 de agosto de 2017

Publicada en DIARIO DE ÁVILA Digital   12 de agosto de 2017

Publicado en Forumlibertas.com  Opinión  8 de septiembre de 2017

591. Juan Pablo II y el filme de la Pasión.

591.   Juan Pablo II y el filme de la Pasión.       
                                                                                        
Del famoso filme “La Pasión de Cristo”,  dirigido por Mel Gibson, destacamos la figura de Jim Caviezel, el actor que interpretó a Jesús. El mismo reveló, en una reciente entrevista, cuáles fueron las claves para interpretar el papel que le cambió la vida.
La entrevista fue realizada en Polonia por el crítico de cine, Lukasz Adamski.
En la misma el actor reveló que la devoción a la Virgen María era, y es, la esencia de su fe.  
Y sobre la interpretación de Jesús en la “La Pasión de Cristo”, contó que tuvo que enfrentarse con muchas críticas y, a menudo, también con las respectivas e hirientes burlas, pero que no se dio por vencido. Sabía que tenía que seguir adelante. 
Yo, Jim Caviezel, no habría representado a Jesús si no hubiera sido por San Juan Pablo II.
Mirando su vida y el poder de su evangelización, me dije a mí mismo:
·         ¿Por qué te preocupas por esas tontas críticas?
El actor dijo:
·         “San Juan Pablo II es odiado por el demonio, aunque este último ya ha perdido. Jesús y María ya lo han aplastado. Un solo hombre polaco aplastó el comunismo. ¿Y  cómo logró Juan Pablo II esto? Con amor, mucho amor.”
Caviezel explicó que para interpretar a Jesús tuvo que orar mucho y pedir a Dios que le mostrara cómo podía actuar de la manera más precisa para inspirar a los espectadores.
Mientras trabajaba en ‘La Pasión de Cristo’:
·         “Mel Gibson se reservó el derecho de dejar de filmar en cualquier momento. Necesitaba estar 100% listo en un sentido espiritual. Esta historia solo se podía contar involucrándose por completo”. 
Caviezel nos explicó que personas de Hollywood le siguen preguntando por qué no separa su carrera de actor del catolicismo, a lo que respondió:
·         “Mi fe me ayuda a tomar las decisiones correctas, aunque muchas personas que me inspiraron no tenían fe. Mel Gibson lucha con su fe también. Pero él además invirtió su propio dinero en hacer ‘La Pasión de Cristo’”.
Sobre la Eucaristía, el actor aseguró que es en la Misa donde encuentra una fuente constante de vida:
·         “Ahí es donde puedo encontrarme con Jesús. No se trata simplemente de recibir una hostia”.
“Por eso vale la pena morir. Cada día rezo para morir con Jesús en mi corazón y para no abandonarlo nunca”.
En la vida diaria, Caviezel adoptó, junto a su esposa, tres niños abandonados y no deseados. Dos de ellos tenían cáncer de cerebro. El tercero tenía sarcoma, un tumor maligno.
Y dijo, el actor, que nunca podría haber adoptado a estos tres niños sin la ayuda de su esposa. Ella representa, en mi vida, la belleza y la bondad.


Publicada en DIARIO DE ÁVILA Digital   9 de mayo de 2017  

491 El dulce clamor de la Esperanza

491   El dulce clamor de la Esperanza

Día 18 de diciembre se celebró la fiesta de la Virgen de la Esperanza.
Esta fiesta se celebra una semana antes del día de Navidad y se celebra para conmemorar la expectación de María ante la proximidad del parto. En muchos lugares de nuestra tierra se tiene devoción a esta advocación mariana, siendo  estas normalmente advocaciones que hacen referencia a la semana Santa.
En Sevilla, en concreto, el título de esperanza lo llevan cinco vírgenes:
·        Esperanza Macarena, Esperanza de Triana, Gracia y Esperanza, la Virgen de la O y Esperanza Trinitaria.
Quiere decir que en Sevilla, como en tantos otros lugares, la semana Santa se viste de clamorosa esperanza.
Y además en la mayoría de los casos estas devociones ocupan un lugar especialísimo dentro del marco inconfundible y privilegiado de la semana Santa.
La Esperanza para los cristianos, además del nombre que se le da a la Virgen, como no podía ser de otra manera, pues la Virgen es la gran esperanza de los cristianos, es una virtud teologal.
Las virtudes teologales son tres: fe, esperanza y caridad.
La virtud de la esperanza es la confirmación de que tras la espera viene todo lo bueno que la fe nos promete.
¿Y qué es eso bueno que la fe nos promete?
¿Cuál es el contenido pleno de la gran promesa?
La promesa es vivir inmersos en la exuberante y dichosa plenitud del amor. Vivir inmersos en Dios.
Por lo tanto ante la adversidad, ante la contradicción, ante el desaliento, ante la tristeza, tenemos que saber que ante todo: brilla la esperanza, y que la esperanza es la certeza de que aquello que Dios nos ha dicho en su día se cumplirá.
Por lo tanto no podemos quedarnos tras los nubarrones del mal en sus diversas formas y tenemos que descubrir, cada día, la belleza que esconden la fe y el amor.
Ciertamente nuestro mundo de hoy no es un mundo apetecible para vivir con optimismo la esperanza, pero tenemos que tener una fe suficiente como para darnos cuenta de que la esperanza da color y viveza a la oscuridad de tantos y tantos acontecimientos.
Nuestro Dios es un Dios de esperanza y por lo tanto esa esperanza y sus sabrosos frutos nos llegaran a todos; y mientras nos toca actuar y perseverar fielmente con el objetivo de construir un mundo mejor, un mundo en el que la esperanza, la fe y la caridad florezcan y resplandezcan en todo y para todos.

Publicada en DIARIO DE ÁVILA Digital   20 de diciembre de 2016

Publicada en Diario JAÉN       24  de diciembre de 2016

Publicada en “Cartas al Director, Tu voz en la red” Digital 
25 de diciembre de 2016


557 La niña que predijo su muerte.

557   La niña que predijo su muerte.

En un bello relato Blanca Ruiz nos cuenta: deliciosas, enternecedoras, heroicas y a la vez tristes pinceladas de la vida de la niña María del Carmen González-Valerio. Y nos dice: María del Carmen tenía nueve años cuando murió. Actualmente es Sierva de Dios. Y durante el pontificado de San Juan Pablo II, en 1996, se abrió su proceso de canonización….
La pequeña María del Carmen era la segunda de cinco hermanos y desde que nació sufrió graves problemas de corazón.
A su padre lo mataron durante la persecución religiosa de la Guerra Civil española, cuando ella tenía tan solo 6 años.
Antes de morir, su padre pidió a su madre que dijera a sus hijos cuando fueran mayores:
·        “He luchado y dado mi vida por Dios y por España, para que se os pueda educar en una España católica donde el crucifijo presida todas las escuelas”.
La pequeña Mari Carmen rezaba cada día por los asesinos de su padre y en especial por el presidente de la Segunda República Española, Manuel Azaña.
Durante el periodo del gobierno de Azaña, desde 1931, la persecución religiosa fue especialmente dura.
Según cuentan los que siguen la causa de beatificación, Mari Carmen un día en Misa preguntó a su abuela qué significaba “entregarse”, a lo que la anciana contestó:
·        “Entregarse es darse por entero a Dios y pertenecerle completamente”.
Poco después la niña enfermó de escarlatina; enfermedad que se fue agravando con el paso de los días. La pequeña no pidió en ningún momento que Dios la salvara, sino que repetía:
·        “Que se haga Su voluntad”.
Mari Carmen sufrió mucho durante su enfermedad.
Tiempo después la pequeña afirmó:
·        “La Virgen María vendrá a buscarme el día de mi santo, 16 de julio”.
Pero cuando se enteró de que una de sus tías se casaba ese día, anunció:
·        “Moriré el día siguiente”.
Y así fue. El 17 de julio de 1939, anunció sentada en la cama, a pesar de que era una postura en la que no podía estar desde que enfermó:
·        “Hoy me voy a morir. ¡Me voy al Cielo!”
Antes de morir, estando junto con sus hermanos y su madre, la pequeña les dijo:
·        "Ámense unos a otros"
Y después, con mucha paz, murió.
Patricia Gómez Acebo, de la Asociación de Amigos de la Causa de Beatificación de Mari Carmen González-Valerio, dijo a ACI Prensa que en los últimos días de su vida, la niña intuía la presencia cercana de la Madre de Dios y los ángeles.
También afirman que en el momento de su muerte pudo escuchar el canto de los ángeles y que su partida al Padre ocurrió acompañada de la Virgen María.
A pesar de que la enfermedad la había dejado deformada físicamente, uno de sus tíos apuntó cómo su rostro se iba normalizando al momento de su muerte y que un dulce perfume emanó de su cuerpo.
Cuando Manuel Azaña murió el 3 de noviembre de 1940, un año y cuatro meses después de la muerte de Mari Carmen, el Obispo de una diócesis francesa se encontraba con el expresidente de la Segunda República española. Según declaró el Prelado posteriormente:
·        “Azaña recibió con toda lucidez el sacramento de la penitencia, expirando en el amor de Dios y con la esperanza de verlo”.
Por ello la pequeña había rezado y ofrecido sus dolores hasta la muerte.
Actualmente la causa de canonización de Mari Carmen González-Valerio se encuentra abierta y la difusión de su devoción llega a los cinco continentes.

Publicada en DIARIO DE ÁVILA Digital   21 octubre de 2016

Publicada en Diario de Burgos     21 de octubre de 2016

Publicada en “Cartas al Director, Tu voz en la red” Digital 
24 octubre de 2016


551 El Papa en la zona “0” del terremoto de Italia.

551   El Papa en la zona “0” del terremoto de Italia.

El Papa Francisco llegó por sorpresa a Amatrice, la localidad que fue completamente devastada por el terremoto del pasado 24 de agosto en el centro de Italia y que causó 297 muertos.
Se dirigió primero a los módulos que han sido instalados para que los niños pudieran volver al colegio, allí saludó a las maestras y a los pequeños.
Francisco se dirigió, uno a uno, a los más de 100 niños de Amatrice y de las localidades cercanas que han podido comenzar este curso escolar gracias a la instalación de estos módulos, ya que su colegio quedó parcialmente destruido.
Las palabras del pontífice a su llegada a Amatrice fueron:
·        "Desde el primer momento, sentí la necesidad de estar aquí. De rezar con vosotros. De mostrar mi cercanía. Esto es lo que os traigo".
El papa se detuvo al encontrarse en uno de los módulos con un hombre, visiblemente conmocionado, que perdió a su mujer y a sus dos hijos en el terremoto.
Después el Papa se dirigió a la zona más afectada por el terremoto, cerrada por seguridad. Lo hizo  en compañía del obispo de Rieti, Domenico Pompili.
Allí Francisco comprobó la destrucción del pueblo de 2.600 habitantes, pero que en el momento del terremoto había triplicado los habitantes ya que es un lugar donde los romanos pasan sus vacaciones.
En Amatrice, 1 de cada 3 casas se derrumbó y sólo en esta localidad murieron más de 230 personas, el resto falleció en Accumoli y Arquata del Tronto.
Francisco expresó:
·        “Quiero realizar esta visita privadamente y solo, como sacerdote, obispo y papa, para estar más cerca de la gente”.
Esta visita, fue de pocas horas, y servirá para mostrar la cercanía de Francisco a la población de las zonas afectadas por el terremoto.
Cerca de 4.000 personas viven aún en las tiendas instaladas tras el seísmo.
El pontífice hizo esta visita el día de San Francisco, el patrón de Italia y en la que celebra su onomástica como Papa.
De nuevo el Santo Padre nos muestra el derroche generoso de su amor por los demás, nos muestra su corazón solidario, su cercanía, su cariño.
Aprendamos de sus gestos, de su autenticidad, de su disponibilidad absoluta con el que sufre, con el necesitado.
Fuente: Ciudad del Vaticano.

Publicada en “Cartas al Director, Tu voz en la red” Digital 
14 octubre de 2016

Publicada en DIARIO DE ÁVILA Digital   17 octubre de 2016


549 11-S. Muerte entre escombros y fe.

549   11-S. Muerte entre escombros y fe.

Para recordar el aniversario del 11-S contaron la historia de los Palombo, familia católica, cuyo padre fue uno de los bomberos sepultados en el 11-S y cuya madre murió años después de cáncer dejando diez huérfanos.  Sin embargo, todos ellos siguen teniendo muy presente una frase que sus padres le repetían: “Dios provee siempre”.
Los Palombo son una familia católica del Camino Neocatecumenal que viven en Estados Unidos y que permanece unida por su fe en Cristo, a pesar de que su padre perdió la vida.
No es muy común ver en la CNN testimonios de familias católicas en el que además no se hable mal de la Iglesia.
Es más, en este caso, esta televisión estadounidense hace un reportaje emotivo sobre una familia que a pesar de los reveses de la vida se ha agarrado a la fe.
La cadena televisiva CNN presentó este edificante caso en el que se ve que Dios es muy importante en la vida de los Palombo, quienes aún viven juntos, mantienen viva la fe y sobrellevan con esperanza las duras pruebas gracias a los transmitido por sus padres.
Han transcurrido 15 años del ataque terrorista en el World Trade Center de Nueva York. Aquel fatídico 11 de septiembre en el que Frank Palombo dio su vida para salvar otras, no solo como uno de los 343 valientes bomberos que murieron ese día, sino como un fervoroso católico que marcó la vida de toda su familia y su comunidad.
En 2001, después del fallecimiento de Frank a los 46 años, fue su esposa, Jean Palombo, quien tuvo que hacerse cargo de sus 10 hijos en su hogar de Brooklyn: 8 hombres y 2 mujeres que en aquel tiempo tenían entre 11 meses y 15 años.
El peor temor de Jean era que el Estado pusiera en duda su capacidad para criar a sus hijos, y por lo tanto, los separaran de ella. Sin embargo, esta madre mantuvo su fe en Dios, pensó en el amor que compartió con Frank durante 19 años y las lecciones aprendidas.
Ella repetía siempre: "Dios provee".
A pesar de las dificultades, Jean y sus 10 hijos siguieron adelante.
En 2009, 8 años después de la muerte de Frank, la familia recibió otro duro golpe: Jean fue diagnosticada con cáncer de colon.
El 8 de agosto de 2013, día en que dejó este mundo, a los 53 años les dijo Jean a sus hijos:
·        "Miren lo que hemos pasado juntos. Van a estar bien. Sean agradecidos. A veces las cosas van mal. Amen la vida, y hagan lo mejor que puedan”.
Jean murió en su casa rodeada de sus hijos y hermanos, quienes rezaron la oración del Credo durante sus últimos minutos.
Una de sus hijas, Maggie, de 13 años, dijo que experimentó una profunda paz:
·        “Mi mamá está en el cielo, yo sé que ella tiene la alegría completa, ¿qué más puedo desear para ella”.
Daniel, su hijo de 16, dijo sentirse muy afortunado de ser parte de esta familia, porque vio todo el bien en medio del sufrimiento y la partida de su madre.
Hoy en día los 10 hermanos viven en una casa de dos pisos en Ridgewood, Nueva Jersey.
Patrick, de 21, explicó que Frank y Jean:
·        “Nos inculcaron la importancia de estar juntos, comer juntos, rezar juntos...."
Los domingos, todos se reúnen para realizar la oración de la mañana. Narran también que su padre solía orar en la mesa de comedor y darle gracias a Dios por haberlo bendecido con tantos niños.
Frank se enamoró de Jean cuando se preparaba en el seminario para ser sacerdote, pero descubrió que su vocación era el matrimonio.
En 1979 se unió al cuerpo de bomberos de Nueva York y tres años más tarde se casó con Jean.
Él era un católico devoto y ella no quería tener nada que ver con la Iglesia. Sin embargo, fue a través de un retiro que Dios tocó el corazón de esta joven mujer.
“Abrió mi vida”, dijo Jean en ese momento.
Y dijo su cuarta hija, María.
·        "Descubrir que Dios la amaba le dio las fuerzas para seguir adelante, la hizo libre, le arrebató el miedo del sufrimiento".
Frank, se dedicaba a entrar a los edificios en llamas para salvar vidas, pero decia:
·        “Es aún más satisfactorio salvar el alma de una persona joven de las llamas eternas”.
Después de la tragedia, Jean se aseguró de esclarecerles a sus hijos, en todo momento, cualquier duda sobre el amor infinito y misericordioso que Dios tenía con ellos.
Ella incluso perdonó a los terroristas:
·        "El amor de Dios superó en mí este mal".
Y concluyó la hija.
·         "Eso es algo que nuestros padres nos transmitieron. Cuando hay sufrimiento, hay también alegría al final”.
Fuente: Religión en libertad.

Publicada en “Cartas al Director, Tu voz en la red” Digital 
13 octubre de 2016

Publicada en DIARIO DE ÁVILA Digital   17 octubre de 2016





494 El cariño que acaricia el alma.

494    El cariño que acaricia el alma.
             
Ary Waldir Ramos  nos informa desde Roma de que el Papa Francisco recibió, el 9 de junio, en audiencia en la Sala Clementina del Vaticano a los dirigentes de las Asociaciones Médicas de América Latina y España. En el acto empezó diciéndoles:
·        “La compasión es de alguna manera el alma misma de la medicina. La compasión no es lástima, es padecer-con”.
Sucesivamente, en un gesto simbólico sostuvo:
·        “A mí me gusta bendecir las manos de los médicos como signo de reconocimiento a esa compasión que se hace caricia de salud”.
El Pontífice habló de la identidad y el compromiso del médico y sostuvo:
·        “Estas no sólo se apoyan en su ciencia y competencia técnica, sino principalmente en su actitud misericordiosa y  compasiva  hacia los que sufren en el cuerpo y en el espíritu”.
El Obispo de Roma, en pleno Año de la Misericordia, instó a los médicos a la compasión y dijo:
·        “En nuestra cultura tecnológica e individualista esta no siempre es bien vista”.
·        “En ocasiones la compasión  no es tal, sino que es  un desprecia porque significa someter a la persona que la recibe a una humillación. E incluso no faltan quienes se escudan en una supuesta compasión para justificar y aprobar la muerte de un enfermo”.
Expresó, que por el contrario:
·        “La verdadera compasión: no margina a nadie, ni la humilla, ni la excluye, ni mucho menos la considera como algo cuya desaparición es buena”.
Y respecto a la Biblia y la salud, insistió Bergoglio:
·        “La salud es uno de los dones más preciados y deseados por todos. En la tradición bíblica siempre se ha puesto de manifiesto la cercanía entre la salvación y la salud, así como sus mutuas y numerosas implicaciones”.
El Papa presentó a Jesús como ejemplo concreto de misericordia y compasión.  Christus medicus:
·         “Él es el Buen Pastor que cuida a la oveja herida y conforta a la enferma” (cf. Ez 34,16)
·        “Él es el Buen Samaritano que no pasa de largo ante la persona malherida al borde del camino, sino que, movido por la compasión, la cura y la atiende” (cf. Lc 10,33-34)
Los médicos escucharon las palabras del Papa:
·        “Estáis llamados a no dejarse ganar por el triunfo del egoísmo, y a no despreciar a las personas que no cumplen con determinados cánones de salud, de belleza o de utilidad”.
·        “Por qué el valor sagrado de la vida del enfermo no desaparece ni se oscurece nunca, sino que brilla con más resplandor precisamente en su sufrimiento y en su desvalimiento“.
Francisco citó a san Camilo de Lellis que preocupado por los enfermos sostuvo: 
·        “Pongan más corazón en esas manos”.
Y añadió Francisco:
·        “La fragilidad, el dolor y la enfermedad son una dura prueba para todos, también para el personal médico, por ello no se puede ceder a la tentación funcionalista de aplicar soluciones rápidas y drásticas, movidos por una falsa compasión o por meros criterios de eficiencia y ahorro económico. Está en juego la dignidad de la vida humana; está en juego la dignidad de la vocación médica”.
Al final del discurso, recordó que en este año la Iglesia católica celebra el Jubileo de la Misericordia y esta es una buena ocasión para manifestar reconocimiento y gratitud a todos los profesionales de la sanidad que, con su: dedicación, cercanía y profesionalidad hacia las personas que padecen una enfermedad, pueden convertirse en verdadera personificación de la misericordia.

Publicada en DIARIO DE ÁVILA Digital   23 de junio de 2016

Publicada en “Cartas al Director, Tu voz en la red” Digital 

24  de junio de 2016